Lima (EFE).- Los planes de gobierno de la derechista Keiko Fujimori y del izquierdista Roberto Sánchez, los dos candidatos que disputan este domingo 7 de junio la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú, estaban originalmente en las antípodas en lo económico, pero en los últimos días la primera ha elevado sus promesas de gasto público y el segundo ha moderado sus posiciones en busca del voto de centro.

Tanto la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) como el exministro del exmandatario Pedro Castillo (2021-2022) han inundado sus campañas con multitud de promesas becas, pensiones, subsidios, bonos y obras públicas.

Sus mayores diferencias están en la manera de tratar las inversiones, la recaudación tributaria de las grandes empresas y el futuro de la petrolera estatal Petroperú.

Fujimori ha basado su campaña en reivindicar los éxitos de su padre, entre ellos los fundamentos económicos que permitieron dejar la hiperinflación y el aislamiento internacional tras un controvertido primer gobierno de Alan García Pérez (1985-1990), lo que sentó las bases del crecimiento del país en estas tres últimas décadas.

Respeto a la propiedad privada