Santa Cruz De Tenerife (EFE).- El Instituto de Astrofísica de Canarias ha recordado este viernes el peligro de mirar al Sol directamente durante el próximo eclipse del 12 de agosto, lo que puede causar daños graves e irreversibles en la vista, incluyendo la ceguera, y ha precisado que el método más seguro es proyectar la imagen en una superficie.
El eclipse del 12 de agosto, visible en una extensa superficie de España, es una oportunidad única para observar uno de los mayores espectáculos astronómicos visibles a simple vista, pero también puede ser una fuente de graves problemas si no se toman las adecuadas precauciones, ha indicado el IAC en una nota.
Observar el Sol directamente, ya sea durante un eclipse o en condiciones normales, puede causar daños graves e irreversibles, pues la retina puede quemarse sin producir ningún dolor, por lo que el daño puede pasar desapercibido en el momento.
Esta advertencia se aplica tanto al Sol sin eclipsar como al Sol eclipsado parcialmente o en un eclipse anular: incluso el 1 % visible de la superficie solar emite radiación suficiente para dañar de manera permanente los receptores de luz del ojo, advierte el IAC.
Los síntomas de la retinopatía solar —la lesión ocular causada por la exposición al Sol— pueden no apreciarse en el momento sino horas o incluso días después y entre ellos se cuentan la visión borrosa, la distorsión visual y la aparición de un punto ciego central (escotoma) que dificulta actividades cotidianas como la lectura.













