Las autoridades japonesas mantienen una intensa búsqueda para localizar a un oso que ha causado alarma en la ciudad de Fukushima después de herir a cuatro personas y protagonizar una fuga que ha desconcertado incluso a los expertos en fauna salvaje. El animal, descrito por responsables locales como “extremadamente inteligente”, consiguió eludir varios intentos de captura antes de desaparecer durante la noche. Todo comenzó cuando el oso, de aproximadamente un metro de longitud, irrumpió en una fábrica metalúrgica y atacó a varios trabajadores. Las cámaras de seguridad registraron algunos de los momentos de tensión, incluida una persecución a un empleado en el aparcamiento de la empresa. Tras los primeros incidentes, el animal se desplazó a una planta cercana de componentes electrónicos, donde quedó atrapado temporalmente. Las autoridades desplegaron un amplio dispositivo para capturarlo. Se instalaron trampas con fruta y miel, se movilizó a agentes especializados y se autorizó incluso el uso de armas de fuego. Sin embargo, la presencia de materiales inflamables en el interior de la fábrica obligó a descartar esa opción por motivos de seguridad. Tampoco funcionó un dardo tranquilizante disparado contra el animal, cuyo efecto nunca llegó a apreciarse. Lo que más ha llamado la atención de los responsables municipales es el comportamiento mostrado por el oso durante el operativo. Testigos observaron cómo utilizaba sus patas delanteras para abrir un grifo y beber agua dentro de las instalaciones. Horas después, cuando parecía cercado, logró escapar por una ventana que, según los indicios hallados en el lugar, habría abierto él mismo tras liberar el pestillo desde el interior. “El oso parecía capaz de abrir una ventana cerrada por sí solo”, señaló el alcalde de Fukushima, Yuki Baba, durante una comparecencia ante los medios. El regidor reconoció que la huida del animal ha generado frustración entre los equipos de emergencia, que habían preparado un amplio despliegue para evitar que abandonara el recinto. Tras la fuga, la ciudad activó nuevas medidas de prevención. Se realizaron búsquedas con drones, participaron cazadores y agentes de policía y algunos centros educativos suspendieron temporalmente las clases presenciales. Aunque las escuelas reabrieron posteriormente, se reforzaron las medidas de seguridad, especialmente en puertas y ventanas situadas a nivel de calle. El caso ha vuelto a poner el foco sobre el aumento de los encuentros entre osos y humanos en Japón. Durante el último año fiscal, el país registró cifras récord tanto de ataques graves como de víctimas mortales relacionadas con estos animales. Los expertos apuntan a varios factores, entre ellos la despoblación de zonas rurales y las alteraciones en la disponibilidad de alimentos provocadas por el cambio climático, que estarían empujando a los osos a acercarse cada vez más a áreas habitadas. Las autoridades japonesas mantienen una intensa búsqueda para localizar a un oso que ha causado alarma en la ciudad de Fukushima después de herir a cuatro personas y protagonizar una fuga que ha desconcertado incluso a los expertos en fauna salvaje. El animal, descrito por responsables locales como “extremadamente inteligente”, consiguió eludir varios intentos de captura antes de desaparecer durante la noche.
Japón, en vilo por un oso "extremadamente inteligente": ha herido a cuatro personas y huido del operativo diseñado para capturarle
Ha sembrado el miedo en la ciudad de Fukushima tras atacar a cuatro personas y escapar de un operativo diseñado para capturarlo










