Actualizado Viernes,
junio
11:51El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se encuentra en una situaci�n de extrema debilidad pol�tica tras verse obligado a realizar una "pirueta dial�ctica" para justificar sus anteriores desmentidos sobre el caso de las denominadas "cloacas del PSOE". Despu�s de haber negado reiteradamente —la �ltima vez hace apenas una semana— que la directora de la Guardia Civil, Mercedes Gonz�lez, se hubiera reunido con la conocida como "fontanera" socialista, Leire D�ez, Marlaska ha tenido que cambiar su versi�n una vez que la propia Gonz�lez admiti� los encuentros.El ministro alega ahora que, al negar las reuniones, se refer�a a que no hubo "ning�n contacto con Leire, ninguna conversaci�n, ninguna referencia a la trama". Sin embargo, el sumario y los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) contradicen la contundencia de sus palabras previas, cuando afirm� tajantemente que la directora no se hab�a reunido con "ninguna persona". El reconocimiento de estas citas se produjo mediante un comunicado de la Guardia Civil a �ltima hora del jueves, confirmando dos reuniones y un intento fallido de una tercera debido a motivos familiares de D�ez.La presi�n sobre Marlaska aumenta al conocerse detalles del sumario, como que D�ez se jactaba de su amistad con la Directora General y que se intercambiaron mensajes de WhatsApp que fueron eliminados por el sistema de borrado autom�tico de Gonz�lez. Adem�s, los informes constatan que D�ez sonde� a la responsable de la Benem�rita sobre la posibilidad de que el comandante Rub�n Villalba —imputado en el caso Koldo— pudiera retomar su puesto de trabajo.A pesar de la tormenta, Marlaska asegura mantener la "confianza" en Mercedes Gonz�lez, aunque ha introducido matices que dejan en el aire su continuidad. El ministro ha traspasado la responsabilidad a la directora, argumentando que �l inform� al Congreso bas�ndose exclusivamente en lo que ella le hab�a contado. No obstante, ha advertido que su defensa podr�a variar si se demuestra que la versi�n actual no se ajusta a la "verdad", calificando los hechos de una "gravedad manifiesta".Fernando Grande-MarlaskaGuardia CivilPSOE











