Actualizado a las 07:40h.
Junio tiene ese punto curioso en el que de repente aparecen tres celebraciones seguidas y te das cuenta de que llevas semanas pensando en regalos sin comprar nada. Cumpleaños, graduaciones, ese amigo invisible de oficina que todavía no cierra. Y si el regalo tiene que parecer considerado pero no sobrepasar los 30 euros, la joya de acero bañado en oro es una de las pocas apuestas que no queda cicatera.
Singularu es una de las marcas españolas que mejor ha entendido ese tramo. No es joyería de mercadillo ni tampoco joyería de lujo: es joyería urbana con un acabado de baño en oro 18 kt que aguanta el uso real sin darse cuenta, y ahora mismo tiene hasta un 40% de descuento en una selección de piezas que, sobre el papel, parecen costar bastante más de lo que cuestan.
Singularu y el arte de hacer que una joya de menos de 30 euros no lo parezca
La clave de Singularu está en las formas. No se apoya en la cantidad de metal ni en la ostentación del tamaño: trabaja con siluetas limpias y proporciones bien medidas. El resultado es que una pieza de acero bañado termina leyéndose como una joya de joyería de barrio de Salamanca, no como algo comprado a granel.










