Madonna ha vuelto a hacer historia cuando este juevs apareció por sorpresa en el balcón de las pantallas gigantes de Times Square para abrir el Mes del Orgullo junto a Grindr, con un concierto gratuito ante cientos de seguidores en Manhattan. La artista presentó sobre el escenario Confessions II, la esperada secuela de Confessions on a Dance Floor (2005), el disco que la convirtió en la banda sonora de toda una generación.Desde hace décadas, muchas personas han encontrado en Madonna un espacio seguro en el que pueden expresarse como son, donde son aceptados y nunca juzgados. Ella y la comunidad LGTBIQ+ han construido algo que va mucho más allá de la música, han creado canciones que funcionaron como himno cuando otros miraban hacia otro lado. A sus 67 años, subirse a ese escenario para abrir el Mes del Orgullo no es un gesto simbólico, es recordarle a todo el mundo que Madonna sigue siendo la reina del Mes del Orgullo. Esta actuación ha venido de la mano de Grindr, la popular aplicación de citas para hombres homosexuales y bisexuales, pero no se trata de una alianza casual. La plataforma lleva meses construyendo el lanzamiento de Confessions II junto a ella, desde una edición limitada en picture disc hasta una colección de merchandising exclusiva. Para la ocasión, Grindr cambió su color por el rosa del álbum y retransmitió el concierto en directo a todos sus usuarios.Madonna vuelve a escribir una carta de amor a la lenceríaPor supuesto, su look tenía que estar a la altura de las circunstancias y lo logró con uno de los conjuntos más atrevidos sobre el escenario, demostrando que a su edad ella se ha ganado con creces el ser imagen de la línea de lencería de Dolce & Gabbana.Al igual que hizo en Coachella, Madonna reinventó uno de sus estilismos más icónicos de los 2000, cuando el corsé era un accesorio imprescindibles en sus looks. Aunque el estilismo se lo robaron después de su actuación en el festival y, hasta el momento, todavía no hay noticias de su recuperación, la artista le ha encontrado un buen sustituto. La cantante se subió al escenario replicando la portada de este nuevo disco, con un velo fucsia sobre la cabeza, para quitárselo y terminar mostrando un estilismo que perfectamente podría haber llevado hace 20 años. Se trataba de una bomber metalizada en color plata y shorts de encaje rosas, medias satinadas con encaje y unas botas altas a juego con la chaqueta.Fue cuando se quitó la parte de arriba que descubrimos que no se trataba de unos pantalones, sino un mono lencero con corsé underbust y sujetador balconette de satén en azul, rompiendo con la uniformidad del resto del estilismo y dándole un punto de color, utilizando también sus gafas para terminar de cerrar el outfit. Si este look es un adelanto de lo que nos espera con Confessions II, solo podemos prepararnos. Porque Madonna lleva más de cuatro décadas demostrando que sus estilismos no son accesorios, sino piezas de una historia que sigue escribiéndose. Del bustier cónico de Jean Paul Gaultier al vestido de novia de los MTV, del look de Eva Perón al cuerpo de rejilla de la era Music: cada etapa de Madonna ha dejado un icono visual que el mundo ha tardado años en digerir.
Madonna vuelve a demostrar a sus 67 años que es la reina del Orgullo con el look más atrevido en un concierto sorpresa con Grindr
La artista se plantó en pleno Times Square para presentar 'Confessions II', su nuevo álbum, y demostrar una vez más que lleva décadas siendo el mayor icono de la comunidad LGTBIQ+.










