Las delegaciones diplomáticas de Israel y el Líbano han acordado este jueves un nuevo alto el fuego en otra ronda de negociaciones, la cuarta en dos meses, en Washington. Ninguno de los acuerdos alcanzados anteriormente se ha materializado en una tregua real, y el logrado ahora tampoco cuenta con expectativas de cumplirse: el pacto está condicionado a que Hezbolá cese sus ataques, y la milicia chií rechaza hacerlo hasta que Israel haga lo propio y retire a sus tropas del sur del Líbano, algo que Tel Aviv descarta. Bajo la mediación de EEUU, las delegaciones israelí y libanesa han acordado la extensión de un alto el fuego fallido desde su aprobación el 14 de abril. El acuerdo contempla un plan para crear "zonas piloto" en el Líbano que estén controladas por el Ejército libanés y excluyan a Hezbolá, toda vez que la tregua se sustenta en que la milicia proiraní cese sus ataques y retire todas sus tropas del área entre el río Litani y la frontera israelí. Allí el Ejército hebreo ha evacuado a cerca de un millón de personas y la ocupa militarmente como "zona de seguridad" para proteger a sus ciudadanos del norte de Israel.El ministro de Defensa hebreo, Israel Katz, ha celebrado la tregua alcanzada con Líbano como un logro "sobre el terreno y en el plano político", pese a las críticas de los sectores más radicales del Ejecutivo. Sin embargo, al mismo tiempo, ha sido claro al explicar que las tropas israelíes permanecerán en el sur del país con "libertad de acción" no solo para "desmantelar infraestructuras terroristas" en esa zona, sino también para "atacar Beirut" si se producen bombardeos contra asentamientos y territorios del norte de Israel.De hecho, el Ejército israelí ha emitido este mismo jueves un aviso a la población libanesa desplazada para que no regrese a sus hogares dado que las operaciones militares contra Hezbolá allí prosiguen "hasta nuevo aviso". Quien vuelva allí, reza el comunicado, "pone en riesgo su vida". En esa zona del país, cerca de Marjayún, un casco azul serbio de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha muerto y otros dos españoles han resultado heridos a causa de un ataque con proyectiles de mortero contra sus posiciones. La FINUL investiga la circunstancias del incidente, que no ha atribuido a ningún bando, al tiempo que ha denunciado un aumento de "trayectorias e impactos" en el sur del Líbano.Las autoridades del país árabe han aumentado el balance de fallecidos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo a 3.526 personas. Los heridos los situán en 10.733. Según la Agencia Nacional de Noticias libanesa, al menos tres personas han perdido la vida este jueves en un bombardeo contra la localidad de Abbasiya, y también se han registrado ataques en localidades meridionales de Deir Intar, Mansouri, Rashkananiye o Kfar Tebnit."Mientras la agresión persista, atacaremos"Por la parte libanesa, el presidente Joseph Aoun ha anunciado que el alto el fuego alcanzado con Israel podría implementarse en las próximas 24 horas, aunque adelantó que está a la espera de "respuestas de las partes internas", es decir, de Hezbolá. El mandatario ha advertido que este pacto "podría ser la última oportunidad para alcanzar un acuerdo definitivo" que ponga fin a la guerra, a expensas de la posición del grupo integrista. El primer ministro libanés, Nawaf Salam ha llamado a todas las partes a asumir sus "responsabilidades" para que la tregua pueda implementarse. La respuesta de la milicia chií, difundida en un comunicado público, ha sido tajante. "No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a no responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos", ha expresado el líder del grupo integrista, Naim Qassem. El acuerdo de Washington, según el clérigo chií, es el resultado de unas negociaciones "absurdas, humillantes y vergonzosas", que cumplen, señala, con el deseo de EEUU e Israel de "subyugar al Líbano al proyecto del Gran Israel". Qassem ha subrayado que, mientras se sucedan los ataques contra aldeas libanesas y siga muriendo gente en el sur, el norte de Israel no estará a salvo.Para Hezbolá, que rechaza en cualquier caso deponer las armas, el alto el fuego debe ser "integral" —englobar tanto a Beirut como al sur del país— y garantizar la retirada de tropas israelíes. Durante la jornada, las fuerzas israelíes han informado de que el lanzamiento de varios drones contra sus tropas han activado varias alarmas antiaéreas en el norte de su país, sin que se hayan registrado impactos. Durante la jornada, la propia milicia chií ha reivindicado dos acciones contra las tropas el Ejército israelí asentadas en el castillo de Beaufort, el monumento histórico que tomaron la semana pasada.La viabilidad de esta nueva tregua, por tanto, queda comprometida incluso antes de su implementación, como ha ocurrido con los anteriores intentos. La guerra en el Líbano se ha convertido en una clave para desbloquear un potencial acuerdo de paz entre Irán y EEUU, aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, admitía a la prensa en el Despacho Oval que, para él, un alto el fuego en Oriente Medio significa "disparar de una forma mucho más moderada". En Irán, el comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, Ismaeil Qaani, ha señalado que la "exigencia mínima" de Teherán para llegar a un acuerdo que desbloquee Ormuz y ponga fin a la guerra es que Israel "retroceda al punto previo al inicio de la guerra" en el Líbano.