El presidente estadounidense Donald Trump reacciona mientras ofrece declaraciones a los periodistas sobre el apoyo de su administración a la producción de energía a partir del carbón, entre otros temas, en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, DC, EEUU, el 4 de junio de 2026
REUTERS/Jonathan ErnstEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este jueves con apoderarse del uranio enriquecido iraní sin necesidad de alcanzar un acuerdo previo con Teherán, abrió la posibilidad de reunirse con el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, y celebró avances hacia la estabilización del alto el fuego en Líbano tras afirmar haber hablado directamente con Hezbollah.“Podríamos conseguirlo ahora mismo. No creo que pudieran detenernos si quisiéramos, pero no hay motivo para hacerlo. Está enterrado”, declaró Trump ante periodistas en la Casa Blanca. La frase resume el eje de la política nuclear estadounidense: Irán no puede conservar su material nuclear sea cual sea el destino del conflicto iniciado con la Operación Furia Épica.PUBLICIDADLa referencia al uranio “enterrado” remite a la Operación Midnight Hammer, ejecutada por Estados Unidos e Israel en junio de 2025 contra Natanz, Fordow e Isfahán. Aquellos ataques colapsaron estructuras sobre el nivel del suelo, pero dejaron intactas las cámaras subterráneas donde se concentraba el material enriquecido. Cantidad, composición y paradero de ese uranio: el punto más tenso de las negociaciones en Qatar.El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) distribuyó este jueves un informe confidencial en el que reiteró su llamado urgente a Irán para que permita reanudar las inspecciones. El organismo admitió no haber podido verificar las reservas iraníes desde mediados de junio de 2025, situación calificada como “motivo de grave preocupación”. Grossi había señalado en febrero que la mayor parte del uranio de alta pureza se encontraba en un complejo de túneles en Isfahán, instalación a la que los inspectores tampoco han accedido.PUBLICIDADImagen facilitada el lunes por el OIEA de las centrifugadoras de la planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, Irán










