La selección de Japón ha enfrentado un inesperado contratiempo durante su estancia en Monterrey, donde realiza parte de su preparación para la Copa Mundial de 2026. El conjunto asiático ha tenido que cambiar en varias ocasiones de sede de entrenamiento debido a que las canchas disponibles no cumplieron con los estándares que exige su cuerpo técnico, situación que obligó a realizar ajustes de última hora en su planificación.Inicialmente, los nipones tenían previsto trabajar en el Centro de Entrenamiento Tigres (CET), recientemente inaugurado por Tigres de la UANL. Sin embargo, tras inspeccionar el terreno de juego, la delegación japonesa prefirió no entrenar por las condiciones del césped, al considerar que podría representar un riesgo para los futbolistas a pocos días del arranque de la justa mundialista.🚨🌎 Estos son los campos de entrenamiento para Japón en Monterrey, México. Las condiciones del césped eran tan malas que el equipo Asiático estuvo a punto de abandonar EL PAÍS. ❌🌱Rayados intervino y proporcionará sus instalaciones de primera clase, permitiendo que Japón…— Futbol de Inglaterra (@Mercado_Ingles) June 4, 2026Ante esta situación, Japón trasladó de manera provisional sus prácticas a las instalaciones de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León. No obstante, la búsqueda de una sede adecuada continuó, ya que el equipo necesitaba contar con un campo que reuniera las condiciones óptimas para mantener su preparación rumbo a su debut mundialista.Finalmente, la Federación Japonesa de Futbol llegó a un acuerdo para utilizar El Barrial, centro de entrenamiento de los Rayados de Monterrey, donde el equipo trabajará durante los próximos días. La solución llegó gracias a la colaboración de la directiva regiomontana, aunque la estancia será temporal debido a que dichas instalaciones ya estaban comprometidas previamente para servir como base de operaciones de la selección de Túnez durante el torneo.El incidente ha llamado la atención en la antesala del Mundial 2026, pues Japón eligió Monterrey para realizar un campamento de adaptación antes de trasladarse a Estados Unidos, donde establecerá su base principal. Pese a las dificultades logísticas, el combinado nipón mantiene su agenda de preparación con la mira puesta en el arranque de la Copa del Mundo, en la que buscará superar la fase de grupos y consolidarse como una de las selecciones más competitivas de Asia.