NoticiaLa estrategia Semillas de Vida capacitó a miles de actores territoriales para identificar señales de riesgo y activar rutas de atención.Con formación certificada, articulación institucional y movilización comunitaria, la estrategia Semillas de Vida sentó las bases de un modelo de prevención que busca reducir el estigma. Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD04.06.2026 18:14 Actualizado: 04.06.2026 18:14

La prevención de la conducta suicida en Cundinamarca sumó este año una de sus apuestas más amplias con la implementación de la estrategia “Semillas de Vida”, un programa que logró formar a más de 6.500 actores territoriales como “guardianes de la vida” en los 17 municipios del departamento con mayor prevalencia de intentos y muertes por suicidio. LEA TAMBIÉN El anuncio fue realizado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, durante el foro departamental de salud mental “Empoderando mentes, transformando vidas”, desarrollado en Bogotá, donde destacó que la iniciativa se convirtió en una intervención de carácter humanitario, integral y territorial para fortalecer la prevención de este fenómeno en el departamento.Más de 4.000 niños y adolescentes fueron evaluados en estrategia de prevención del suicidio. Foto:iStockLa estrategia fue liderada por el Hospital Universitario La Samaritana y contó con la articulación de las secretarías de Salud y Educación de Cundinamarca. Su propósito fue desarrollar capacidades locales mediante la formación de diferentes actores sociales y comunitarios que hoy integran una red de apoyo orientada a la identificación temprana de señales de riesgo y la activación de mecanismos de atención.“Semillas de Vida fue una intervención humanitaria, integral y territorial que sentó las bases de la prevención de la conducta suicida mediante el desarrollo de capacidades y la formación de miles de actores municipales. Aquí logramos juntar las voluntades y conocimientos de profesionales de la salud, trabajadores sociales, docentes, enfermeros, apoyos de los Equipos Básicos de Salud, personeros estudiantiles, vigías escolares, periodistas, padres de familia, líderes comunitarios y de gestión del riesgo como bomberos y Cruz Roja. Todos se incorporaron en esta cruzada por la vida para demostrar que en Cundinamarca nadie está solo”, afirmó el gobernador. LEA TAMBIÉN Para ejecutar la estrategia, un equipo conformado por 40 profesionales especializados en salud mental se desplazó a diferentes territorios del departamento. Durante el proceso realizaron más de 240 capacitaciones, talleres y sesiones de intervención que beneficiaron directamente a miles de participantes en municipios como Funza, Facatativá, Madrid, Mosquera, Zipacón, San Juan de Rioseco, Guaduas, Villeta, La Vega, Girardot, Fusagasugá, La Mesa, Zipaquirá, Pacho, Ubaté, Simijaca y Soacha.El programa Semillas de Vida llegó a 17 municipios priorizados. Foto:istockDe acuerdo con la información presentada, estos municipios concentran el 62 % de los intentos de suicidio registrados en Cundinamarca durante los últimos cinco años. Sin embargo, las autoridades señalaron que el alcance de la estrategia se ha extendido progresivamente hacia gran parte del departamento gracias al efecto multiplicador de las formaciones realizadas.Los participantes fueron capacitados para reconocer señales de alerta, fortalecer factores protectores y activar rutas de atención dirigidas especialmente a adolescentes y jóvenes, población que concentra la mayor incidencia de conductas suicidas en el territorio.La intervención se desarrolló a través de cinco líneas estratégicas. La primera estuvo enfocada en el fortalecimiento del talento humano en salud. En este componente se certificaron más de 150 profesionales, entre médicos, psicólogos y enfermeros, mediante formación clínica mhGAP avalada por el Ministerio de Salud. Además, más de 727 profesionales y técnicos del sector fueron certificados en Primeros Auxilios Psicológicos.La segunda línea se centró en soluciones digitales y comunicación. Como parte de este componente se realizaron jornadas técnicas con 58 periodistas y comunicadores regionales, quienes recibieron capacitación sobre el manejo responsable de la información relacionada con salud mental y el uso de lenguaje seguro al abordar estos temas. LEA TAMBIÉN La prevención en el entorno educativo constituyó la tercera línea de acción. Allí se logró la tamización de riesgo en 4.076 niños y adolescentes. Adicionalmente, fueron formados 278 vigías estudiantiles, mientras que 431 docentes y orientadores participaron en procesos de capacitación. La denominada Escuela de Padres también permitió la formación de más de 205 acudientes.La cuarta línea estuvo orientada al fortalecimiento comunitario e interinstitucional. En este frente se capacitó a 199 líderes comunitarios y actores de gestión del riesgo como guardianes de la vida. Asimismo, fueron formados 209 profesionales vinculados a Centros de Escucha y Zonas de Orientación Escolar.La quinta línea se enfocó en la asistencia técnica para las rutas de atención. Según el balance presentado, se avanzó en la fase documental y en la asesoría directa a las redes municipales para la construcción de la Estrategia de Implementación Territorial de la Resolución 0347 de 2026 del Ministerio de Salud, denominada “Estrategia Nacional para el Cuidado Integral de la Salud en personas con conducta suicida”.Unas 240 capacitaciones llegaron a los municipios que concentran el 62 % de los intentos de suicidio Foto:istockMás allá de las cifras, la meta de “Semillas de Vida” ha sido consolidar una amplia red sociosanitaria que permita transformar los territorios en espacios de cuidado y protección para la población.Para el psiquiatra Luis Eduardo Correa, coordinador del proyecto, el reto consiste en que los diferentes líderes de la sociedad desarrollen competencias para actuar de manera oportuna frente a posibles situaciones de riesgo.“Necesitamos que todos los líderes de nuestra sociedad desarrollen estas capacidades para identificar señales de riesgo y activar rutas de atención. La prevención comienza con conocimiento y empatía”, señaló.Por su parte, Jorge Andrés López, gerente del Hospital Universitario La Samaritana, destacó que la prevención de la conducta suicida requiere ir más allá de la atención clínica tradicional y trabajar sobre los imaginarios sociales que rodean la salud mental.“Debemos transformar el lenguaje y la manera en que abordamos la salud mental. Reducir el estigma es también salvar vidas”, afirmó.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.