España hace las maletas para irse a su concentración mundialista en Tennessee sin brillo, con un empate (1-1) ante Irak con truco porque todo ocurrió en un partido de aire pachanguero que España gestionó con su tercera unidad hasta el punto de que el técnico Luis de la Fuente dio la alternativa a ocho futbolistas (Marc Pubill, Leo Román, Bernal, Jon Martín, Gonzalo, Javi Guerra, Turrientes y Javi Rodríguez) de los que solo el zaguero del Atlético va a acudir al Mundial. Premió el técnico a los jugadores llamados para completar los entrenamientos (Sergio Gómez y Jesús Rodríguez ya se habían estrenado con la selección) mientras se sustanciaban las finales de las competiciones continentales que implicaban a varios de sus hombres. Y España, que fue otra España muy diferente a la que se verá en la gran cita que se viene, jugó con el freno de mano puesto y con peones, no con alfiles, torres o reinas. Seguramente también Irak, que dejó marchamo de equipo coriáceo y esforzado y se llevó un resultado para recordar.ESPEspaña1 Joan García (Leo Román, min. 72), Pedro Porro (Javi Rodríguez, min. 72), Jon Martín (Marc Pubill, min. 58), Aymeric Laporte (Eric García, min. 45), Alejandro Grimaldo (Yéremy Pino, min. 45), Ferran Torres (Sergio Gómez, min. 45), Álex Baena (Mikel Merino, min. 67), Marc Bernal (Beñat Turrientes, min. 58), Gavi (Javi Guerra, min. 58), Dani Olmo (Gonzalo García, min. 45) y Borja Iglesias (Jesús Rodríguez, min. 45) IRKIrak1 Ahmed Basil (Jalal Hassan, min. 45), Zaid Tahseen (Munaf Younus, min. 61), Akam Hashim (Rebin Sulaka, min. 61), Hussein Ali (Frans Putros, min. 61), Merchas Doski (Ahmed Yahya, min. 60), Zaid Ismael (Zidane Iqbal, min. 61), Ibrahim Bayesh (Youssef Amyn, min. 71), Amir Al Ammari (Kevin Yakob, min. 61), Marko Farji (Ahmed Qasem, min. 60), Ali Al Hamadi (Aymen Hussein, min. 45) y Ali Jasim Goles 1-0 min. 15: Ferran . 1-1 min. 26: Merchas Doski Arbitro Florian BadstübnerTarjetas amarillas Marc Bernal (min. 31), Gavi (min. 36), Zaid Ismael (min. 56), Rebin Sulaka (min. 79) El partido se abrió en cuanto España fue capaz de mover la pelota y darle ritmo. No siempre lo consiguió. El equipo lució apelmazado, pero se aceleraba cuando la pelota pasaba por los pies de tipos como Ferran Torres o Dani Olmo, que le dieron reprís al equipo. Las ausencias pintaron una Roja descolorida, sin Pedri, Rodri o Fabián en la sala de máquinas, sin Oyarzabal para abrir opciones en los últimos metros, sin Cucurella para darle colmillo al equipo. Carentes de Lamine Yamal y Nico Williams, que tratan de apurar su recuperación para estar en perfecto estado de revista en el Mundial. La de Riazor era una España de probeta que trataba de generar mezclas que en determinado momento le den alternativas. Pero faltó aroma competitivo en todo lo que ocurrió sobre el césped.De inicio pareció que todo iba a fluir porque la selección gestionó el balón con pericia ante la presión iraquí, que no fue un equipo tímido. España respondió y Baena, que al final pasó de puntillas por el partido, tuvo una opción de inicio para marcar un gol que trazase un camino. No lo consiguió, pero no tardó mucho en llegar ese rejonazo tras una salida de balón clarividente que abrió Borja Iglesias con una asistencia sin tocar la pelota, un engaño que aprovechó Ferran para mostrar que iba con una marcha más que el resto de jugadores sobre el campo. Lo peor de la jugada fue su remate, ante el que marró el portero iraquí, lo mejor el colmillo del delantero barcelonista que condujo la pelota cuarenta metros con poderío y prestancia.El gol pareció acomodar a España, el equipo bajó el ritmo y recibió el castigo por ello porque Irak empató en una acción tan episódica como sorpresiva, un remate inopinado de Doski, un futbolista alemán de cuna y formación que tiene un rol importante en el Viktoria Plzen checo. En Riazor se sacó un misil desde el flanco izquierdo del ataque iraquí que cogió en Babia a Joan García, más atento a un posible centro.España quiso revolverse. No tanto por exigencia propia o de la grada, siempre festiva y entregada, pero sí quizás por aquello de que un empate contra Irak no viste bien antes de un Mundial. Pero le faltó agudeza. Ferran buscó el segundo en un remate desde la frontal que lamió el larguero antes de que empezase el carrusel de cambios y aquello pareciese el Teresa Herrera, el contemporáneo, no el que se jugaba antaño a cara de perro.Sin Olmo, sin Ferran, sin competitividad, con las piernas pesadas tras la temporada, la velada decayó hasta el punto de que la grada agradeció que por los videomarcadores se mostrase a los VIP que poblaban la bancada. Lamine Yamal, Nico Williams y hasta Donato y Manuel Pablo. No fue capaz de someter España a su rival, que apenas sufrió para firmar el empate.