Argentina alcanzó un hito histórico en materia de conservación ambiental al lograr la reintroducción de la nutria gigante, un mamífero acuático que había desaparecido del país hace casi 40 años. La liberación de una familia completa de esta especie en el Gran Parque Iberá, en la provincia de Corrientes, marca la primera vez que se restablece en territorio argentino una población de un mamífero extinguido localmente. El logro es el resultado de más de ocho años de trabajo coordinado entre organizaciones conservacionistas, zoológicos internacionales y organismos públicos. Los especialistas consideran que este proyecto puede convertirse en un modelo para futuras iniciativas de restauración ecológica en Sudamérica. Considerada el mamífero acuático más grande de la región, la nutria gigante juega un papel clave en el equilibrio de ecosistemas acuáticos. La nutria gigante regresa a Argentina después de casi cuatro décadas La familia liberada está integrada por Nima, una hembra proveniente del Zoológico de Madrid; Coco, un macho llegado desde Dinamarca; y sus dos crías, Pirú y Kyra, nacidas en noviembre de 2024 en el propio Iberá. Los cuatro ejemplares fueron liberados en junio de 2025 en la Laguna Paraná, dentro del Gran Parque Iberá. La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) es considerada el mamífero acuático más grande de Sudamérica. Puede alcanzar hasta 1,8 metros de longitud y pesar alrededor de 33 kilogramos. Además de su tamaño, desempeña un papel fundamental en los ecosistemas acuáticos al actuar como depredador tope y contribuir al equilibrio de las poblaciones de peces. Este proyecto pionero de restauración ecológica promete ser modelo para Sudamérica. Un proyecto pionero de conservación que comenzó en 2017 La planificación de esta reintroducción comenzó en 2017, aunque la idea surgió años antes. El desafío era especialmente complejo porque la especie había desaparecido completamente del país y no existían ejemplares silvestres disponibles para repoblar el territorio. Por ello, fue necesario coordinar la llegada de animales desde distintos zoológicos de Europa y desarrollar protocolos específicos para su adaptación al medio natural. Antes de ser liberadas, las nutrias pasaron varios años en recintos de presuelta donde aprendieron habilidades esenciales para sobrevivir en libertad, como la pesca, la defensa del territorio y el cuidado de las crías. Además, los especialistas implementaron sistemas de monitoreo mediante dispositivos de seguimiento y análisis de ADN ambiental para evaluar la adaptación de los ejemplares en su nuevo hábitat.
Argentina hace historia en Sudamérica al reintroducir a un mamífero acuático de grandes dimensiones extinto hace 40 años
Esta inédita liberación de una familia de nutrias, incluyendo ejemplares de zoológicos europeos, marca un modelo para futuras restauraciones ecológicas en la región.















