La lluvia ha dado al traste la primera jornada del Primavera Sound Barcelona, que arrancó el miércoles, con los conciertos inaugurales. A las 20:45 horas, justo después que terminara la actuación de Ravyn Lenae y a punto de dar comienzo el concierto de Alex G, la organización del festival ha proyectado un mensaje en las pantallas de sus dos escenarios principales advirtiendo que la actividad quedaba temporalmente suspendida a causa del mal tiempo.Pese a esto, algunos escenarios menores han seguido con la música, lo que ha permitido a Oklou tirar adelante su show, que ha empezado a la misma hora a la que estaba previsto el de Alex G. Ha quedado en el aire la presencia de Massive Attack, Mac DeMarco, Doja Cat o Bad Gyal, actuaciones previstas a partir de las de las diez de la noche. La tarde comenzó de manera sorpresiva con un llenazo en el Auditori, único escenario cubierto y con asientos del festival, donde se citaron 3000 personas para escuchar a Cameron Winter, que al parecer era conocido por ser líder de Geese, grupo con el que actuaría más tarde. Dejando a público en la calle, a primera hora de la tarde, manifestó que su disco en solitario Heavy Metal, tiene un predicamento al margen de Geese que quizás se explique por la presencia de público internacional, que lo recibió como a una estrella. Su personalidad quedó clara también con presteza, ya que compareció solo con piano para deshacer las canciones del disco, arrugadas mediante versiones que hacían dificultoso reconocerlas. Lo único inalterable fue su voz, que corresponde a un barítono no se sabe si medio ebrio o recién despertado tras una noche alegre. En ese tono, una mezcla entre Tom Waits sin afonía y Rufus Wainwright sin educación, fue desgranando canciones que acompañaba con cierta y deseada tosquedad al piano, que maltrataba con tino y delectación, la misma con la que se ató los cordones del calzado. Temas como Emperor XIII In Shades, a la sazón pieza inédita, The Rolling Stones, Drinking Ages, con una luz en contra que coincidió con la entrada en el disco de los metales, o Take It With You, alocaron a un personal entregado que no pudo comenzar mejor el festival.Bajo un cielo que parecía evocar la oscuridad que luego pautaría la actuación de Massive Attack, y entre un público que aún mantenía trayectorias rectilíneas en sus desplazamientos, el acento local vino de la mano de Clara Vinyals, o lo que es lo mismo, Renaldo & Clara, su proyecto. Pop de perfil suave, con el cuerpo en el bajo y la batería, el espíritu en los teclados, y el vuelo en la voz dulce y casi flotante de Clara, el cuarteto se hizo un hueco en la ternura del público, mayormente local, con temas como Trobo a faltar, M’hauria agradat, L’amor fa calor, un tema medio recitado, o Gener. Tentando la suerte, Clara dijo que por suerte no llovía, una osadía bajo un cielo color estaño ocupado por nubes embarazadas de agua. Acabaron dando a luz.Quizás más acostumbrados a la lluvia, los extranjeros, sin duda notando un estremecimiento en la fuerza, abrieron paraguas y vistieron impermeables, de esos transparentes que permiten seguir luciendo el atavío, antes del parto de las nubes. La lluvia comenzó a descolgarse con Geese, y Cameron Winter la bendijo diciendo en castellano que era bonita. Lo cierto es que las condiciones para seguir el concierto eran deplorables, con mucha gente, nula visión, sonido embarullado y lluvia cada vez más impertinente. Pero justamente eso hizo memorable la actuación de Geese, emulando un Glastonbury sin barro, acunado el público por el rock clásico y despeinado de los de Brooklyn, que tambien acabaron empapados. Fue algo mágico por inusual, emocionante por crear una comunidad de perjudicados por la lluvia que anteponían escuchar el tono stoniano de Cowboy Nudes, el aparente y filoso desorden de 100 Horses, la comunión en el griterío al cantar todo el mundo el medio tiempo I See Myself o el sumarse a un enternecimeinto jovial con Au Pays du cocaine a cualquier otra consideración. Fue tan incómodo como hermoso, una muestra del poder de la música, una más. Empapó más ella que toda la lluvia. Recordó a las condiciones de Stromae en la jornada gratuita de 2014. Ha llovido desde entonces, pero no en el Primavera. Hasta este jueves.