Joachim Klement, economista y matemático alemán de Panmure Liberum, afirma haber acertado los campeones de los Mundiales de 2014 (Alemania), 2018 (Francia) y 2022 (Argentina) con un modelo econométrico propio. Ahora, en un pronóstico publicado en abril, prevé una final entre Países Bajos y Portugal, con triunfo neerlandés.

Klement creó el modelo en el 2014 con la intención de demostrar que predecir un Mundial es prácticamente imposible. Según sus propias palabras en una entrevista con Der Spiegel, citadas por la agencia EFE, “la primera vez quedé horrorizado cuando Alemania salió campeón en Brasil”.

En el documento oficial de Panmure Liberum, Klement explica que el sistema combina el PIB per cápita, el tamaño de la población, la posición en el ranking de la FIFA, la importancia cultural del futbol, la temperatura promedio y la ventaja de localía, además de un 45% de azar.

“La temperatura ideal para el fútbol parece ser 14 °C o la media anual que se vive en gran parte del sur de Europa y Sudamérica”, señala.

El propio autor insiste en que el modelo solo explica el 55% del éxito; el resto depende de factores aleatorios. “Es algo que no tiene nada de racional, es como jugar a la lotería. Siempre digo que si alguien apuesta con base en mi pronóstico… se trata de alguien que no tiene remedio”, advierte.