San Petersburgo, la segunda ciudad más importante de Rusia, sede de la estratégica Flota del Báltico y uno de los territorios mejor protegidos del país, se convirtió el miércoles en escenario de uno de los ataques ucranianos más audaces desde el inicio de la guerra en febrero del 2022. La llamativa ofensiva ucraniana coincidió con la inauguración del principal foro económico impulsado por el presidente Vladimir Putin en esa urbe, conocido como el “Davos ruso”. ¿Cómo logró Ucrania alcanzar objetivos en una ciudad considerada clave para la seguridad y el prestigio del Kremlin?