Después de un extenso velatorio dividido en dos turnos para familiares paternos y maternos, este jueves fue el sepelio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. La ceremonia se realizó en un cementerio privado, en un clima de mucha tristeza pero también privacidad y respeto. Pudo participar la mamá de Agostina, Melisa Heredia, que dejó el hospital donde estaba internada para poder despedir a su hija.Alrededor de las 11.05 salió una camioneta gris clara que trasladó el cajón que tienen los restos de Agostina Vega desde la Funeraria Juan Caruso, hacia el cementerio Parque Los Álamos, a diez kilómetros de la casa de Agostina. Acompañaron al cortejo unos cinco patrulleros y y varias motos policiales. Además cada 20 metros había un oficial en las afueras del cementerio para cuidar que nadie ingrese, al igual que ocurrió durante el velatorio.Esta vez, la inhumación del cuerpo de Agostina reunió a toda la familia. El velatorio había sido dividido en dos turnos, desde las 18 del miércoles hasta las 3 del jueves para la familia paterna y desde las 4 hasta las 11 para la materna. Clarín pudo confirmar que asistió la mamá de Agostina, Melisa Heredia, asistió al velatorio y al entierro pero estuvo acompañada de personal médico ya que su estado de salud es muy delicado. Después del sepelio volvió al hospital San Roque.También concurrió el padre, Gabriel Vega, junto a su abogada Fernanda Alaniz. En total habrán asistido 40 personas entre familiares, amigos y vecinos.Sobre el final del velatorio salió un auto con una prima de Agostina que empezó a gritar “justicia por Agostina” y mostró por la ventanilla un pañuelo con la cara de la adolescente de 14 años.Se lo vio muy conmovido a Miguel Heredia, el abuelo materno de Agostina Vega, quien se puso al hombre el pedido de justicia de su nieta desde el primer día.Córdoba. Enviada especialMG