El senador de izquierdas Iván Cepeda, que disputará la segunda vuelta presidencial en Colombia con el ultraderechista Abelardo de la Espriella, se ha desmarcado definitivamente este jueves de la idea de convocar una asamblea constituyente. El candidato del oficialista Pacto Histórico ha reconocido la carta política de 1991 como “uno de los logros más valiosos” de los procesos históricos de la democracia colombiana, y ha declarado que llegó el momento de la unión y la concertación. “El proyecto político de la extrema derecha de De la Espriella constituye una amenaza. Es una propuesta regresiva y autoritaria”, enfatizó en su “mensaje a la nación”, que leyó con un tono parsimonioso y presidencial. La declaración se produce pocas horas después de que el comité promotor de una asamblea nacional constituyente, impulsado sin ningún disimulo por el presidente Gustavo Petro, haya anunciado que desiste de la idea de reformar la Constitución colombiana, vigente desde 1991. Cepeda se ha desmarcado a medias de la iniciativa de Petro a lo largo de la campaña, y la de esta mañana es la primera vez que le cierra la puerta decididamente. Descartar de una vez por todas esa idea le permite tender puentes con sectores del centro político, donde era muy resistida. “Es el momento de la unión y la concertación. El momento del encuentro con el centro político, el liberalismo democrático y los sectores reformistas. En general, con todos aquellos y aquellas que defendemos la vida”, ha dicho en su mensaje. “Hoy debemos reconocer con serenidad, pero también con firmeza, que nuestra democracia, nuestras instituciones y nuestro Estado social de derecho enfrentan un grave peligro que no podemos ignorar”, advirtió Cepeda. El proyecto político encabezado por De la Espriella, ganador de la primera vuelta del domingo, añadió en su diagnóstico, “constituye una amenaza para los fundamentos democráticos de nuestra nación, es una propuesta autoritaria en lo político y regresiva en lo social y económico”. El candidato de la izquierda ha tejido alianzas con sectores afines en la Alianza por la Vida, una coalición electoral más amplia. Esa etapa la inauguró el exministro del Interior Juan Fernando Cristo, de origen liberal, con su movimiento En Marcha. Después vino la Alianza Verde, el fragmentado partido que en otros tiempos fue referencia del centro. Se sumaron sectores disidentes del Partido Liberal, el expresidente Ernesto Samper y el excanciller Luis Gilberto Murillo, entre otros. Más allá de los matices, todos los aliados acabaron por privilegiar los puntos de encuentro con el Pacto Histórico, por encima de las diferencias. Entre estas últimas siempre ha sobresalido la muy resistida idea de convocar una Constituyente para cambiar la carta política. Petro había sido muy insistente en esa iniciativa hasta este jueves, mientras que Cepeda ha defendido que privilegia un gran acuerdo nacional –pero sin entrar en una contradicción pública con el presidente–. Noticia en desarrollo, será ampliada en breve