EntrevistaEl artista callejero aseguró que perdió de vista a Delta, su golden retriever, durante varias horas. La Policía sostiene que actuó atendiendo quejas.Juan Sebastián decidió contar su versión tras la viralización del procedimiento policial. Foto: Archivo particularSUBEDITORA DE BOGOTÁ 04.06.2026 11:32 Actualizado: 04.06.2026 11:47

Un procedimiento policial realizado a un músico callejero en inmediaciones del centro comercial Parque La Colina, en el norte de Bogotá, terminó convertido en una discusión pública luego de que un video comenzara a circular masivamente en redes sociales.En la grabación se observa a varios uniformados interviniendo a un joven que suele tocar guitarra en el sector y que, al momento del procedimiento, estaba acompañado por su perra golden retriever, llamada Delta. La escena generó indignación entre algunos usuarios, preguntas sobre la actuación de los policías y mensajes de respaldo al artista, mientras otros ciudadanos defendieron que las autoridades atiendan los llamados relacionados con convivencia y uso del espacio público. La publicación que impulsó la discusión fue compartida por cientos de personas y cuestionó que la Policía interviniera a un joven que, según quienes lo conocen en la zona, trabaja interpretando música para ganarse algunos pesos. “¿De verdad no tienen nada más importante que hacer que agredir y perseguir a un joven que toca guitarra en la calle para ganarse unos pesos?”, decía uno de los mensajes que acompañó el video y que rápidamente multiplicó las reacciones en plataformas digitales. Lo que para algunos era una muestra de desproporción policial, para otros era el resultado de una intervención solicitada por la comunidad por molestias reiteradas en el sector.Decidió dar su versión Juan Sebastián, artista callejero. Foto:Archivo particularEl joven que aparece en las imágenes se llama Juan Sebastián. Después de que el video se volviera viral, decidió publicar su propia versión de lo ocurrido. Lo hizo acompañado por Delta, la perra por la que muchos usuarios preguntaron luego de ver la grabación. “Seguramente habían visto un video que está volviéndose viral en las redes sociales. En ese video aparece un presunto abuso policial, en el cual estoy implicado yo”, comenzó diciendo.Juan Sebastián se presentó como trabajador ambulante y músico callejero. Dijo que trabaja en la calle tocando guitarra y que varias personas del sector lo reconocen por su actividad artística. Según su relato, el día del procedimiento estaba ejerciendo su labor como de costumbre cuando los uniformados se acercaron para retirarlo del lugar. “Yo estaba ejerciendo mi labor como siempre y la Policía me va a sacar”, afirmó.De acuerdo con su testimonio, los policías le pidieron la cédula y él decidió empezar a grabar la situación con su celular. Asegura que puso el teléfono apoyado en el piso para registrar lo que estaba ocurriendo, pero uno de los uniformados tomó el dispositivo. “Yo lo único que hice fue empezar a grabar en el celular apoyado en el piso. El policía tomó mi celular a la fuerza”, relató.El joven sostiene que luego pidió que le devolvieran el teléfono. Según él, la respuesta del uniformado fue negar que tuviera algo suyo. “Devuélvame mi celular”, recordó haber dicho. “Y el policía reaccionó diciendo: ‘Ah, no, yo no tengo nada suyo, váyase de acá’”, agregó.Juan Sebastián explicó que, al ver el celular en poder del policía, intentó recuperarlo. Aclara que su intención fue quitarle el teléfono porque, según su versión, era suyo y se lo habían tomado durante el procedimiento. “Cuando yo pedí mi celular traté de cogérselo. Lo tenía en la mano. El intento fue tratar de quitárselo”, señaló.Procedimiento policial. Foto:Archivo particularEse momento, dice, fue el que derivó en la escena que después circularía en redes sociales. Según su relato, los policías comenzaron a sujetarlo y a ponerle las esposas. “La parte que ustedes ven en el video fue cuando me empezaron a coger y a poner las esposas”, dijo. Por eso, agregó, en la grabación se le escucha reclamar. “Yo por eso en el video me voy diciendo que me están robando”, explicó.El músico también aseguró que no pudo conservar prueba de lo ocurrido con su celular porque, según él, cuando se lo devolvieron, el equipo estaba reseteado. “No tengo prueba de eso en video porque el celular cuando me lo entregaron, me lo entregaron reseteado”, afirmó.Después de la inmovilización, Juan Sebastián cuenta que fue llevado a un vehículo policial. En ese momento, asegura, su principal preocupación no era la guitarra ni sus pertenencias, sino Delta. La perra estaba con él durante la intervención y, según el joven, pidió varias veces que le permitieran subirla al vehículo. “Yo solo pedía que me dejaran entrar a mi perra. No me importaban las cosas ni nada, me importaba era mi perra. Es un animalito y no podía dejarla sola”, dijo.El joven afirma que rogó para que la dejaran acompañarlo, pero que no se lo permitieron. “Rogué y supliqué para que la dejaran entrar. La verdad no me dejaron”, relató. Esa fue, según su versión, la parte más angustiante del procedimiento: no saber qué pasaría con Delta mientras él era trasladado por los uniformados.Juan Sebastián aseguró que permaneció retenido hasta las tres de la tarde. Dijo que durante ese tiempo le hicieron firmar unos comparendos y le informaron que lo iban a enviar a la UPJ durante seis horas. Luego, cuando pudo salir, regresó a buscar a su perra y sus pertenencias. “Me devolví a la zona donde estaba buscando a mi perra y mis cosas”, contó.La búsqueda no fue fácil. Según su relato, cuando regresó al sector del centro comercial no encontró ni a Delta, ni su guitarra, ni los demás elementos que llevaba ese día. El procedimiento, de acuerdo con su narración, había ocurrido hacia las once de la mañana. Varias horas después seguía sin saber dónde estaba su perra. “Volví al centro comercial y no encontré ni mi guitarra ni mi perra”, dijo.La angustia terminó cuando pudo volver a instalar WhatsApp y revisar los mensajes que tenía con su novia. Allí encontró la noticia que más esperaba: Delta había llegado sola a la casa de ella. Según Juan Sebastián, la perrita llegó hacia la una de la tarde del mismo día. “La perrita, gracias a Dios, está acá. La perrita se llama Delta. Llegó a la casa de ella a la una de la tarde”, contó.El joven dijo que, aunque no encontró su guitarra ni sus cosas, saber que Delta estaba bien le produjo alivio. “Estuve feliz aunque en ese momento no encontré mi guitarra ni mis cosas, pero me puso muy feliz. Ella sola llegó hasta la casa”, afirmó.En su mensaje insistió en que no quería generar problemas ni convertir el caso en una confrontación. Aseguró que no tenía pensado hacer videos ni pronunciarse públicamente, pero decidió hacerlo porque muchas personas estaban preguntando por su estado y por el de Delta. “Quiero que sepan que la intención no es tener problemas ni nada. Yo no pensaba hacer estos videos ni nada. Ni siquiera tenía pensado hacer esto”, dijo.También agradeció el apoyo recibido en redes sociales, especialmente de quienes preguntaron por la perra y compartieron el video. “Les agradezco mucho su apoyo. Les agradezco a todas las personas que están compartiendo el video y escribiendo en los comentarios por mi perrita y por mí. Eso es un apoyo que yo jamás pensé recibir”, expresó.La Policía Metropolitana de Bogotá entregó una explicación distinta sobre lo ocurrido. Según la institución, la intervención obedeció a una situación que viene siendo atendida desde hace tiempo debido a reiteradas quejas de personas del sector. La Policía señaló que los uniformados reciben con frecuencia reportes relacionados con molestias por ruido y permanencia en el lugar, razón por la cual las patrullas son enviadas regularmente a atender requerimientos ciudadanos en esa zona. De acuerdo con la versión policial, los llamados provienen tanto del entorno del centro comercial como de residentes cercanos que han manifestado inconformidades relacionadas con la presencia del músico en el sector. La institución indicó que, en múltiples ocasiones, los uniformados han dialogado con el joven y le han solicitado retirarse del lugar tras recibir los reportes correspondientes. Sin embargo, según la Policía, posteriormente vuelve al sitio, situación que genera nuevos requerimientos de atención. La explicación conocida por este diario señala que el procedimiento registrado en video ocurrió en medio de una nueva atención realizada por los policías del cuadrante. La institución también indicó que durante esa intervención se presentó un intercambio verbal entre el músico y los uniformados.El caso ha generado opiniones divididas. Mientras algunos ciudadanos consideran que las autoridades no deberían destinar esfuerzos a este tipo de procedimientos y defienden el derecho de los artistas callejeros a ejercer su actividad, otros sostienen que la Policía debe atender los llamados relacionados con convivencia cuando estos son reportados por la comunidad. La controversia también revive una discusión sobre los límites entre el uso del espacio público, las expresiones artísticas urbanas y el derecho de residentes y comerciantes a solicitar intervención de las autoridades cuando consideran que existen afectaciones a la convivencia. Por ahora, el episodio sigue generando debate en redes sociales. Lo cierto es que detrás del video viral existen dos versiones de una misma situación: la del músico que asegura que solo quería proteger a su perra y la de las autoridades que sostienen que respondían a reiterados llamados ciudadanos en el sector.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.