El alza del diésel, acentuada tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán, profundizó el desequilibrio financiero de las empresas transportistas en El Salvador./ CortesíaEl sector transporte en El Salvador enfrenta una crisis marcada por el alza de los combustibles, que ya constituye el 68% del costo de operación de cada unidad de transporte colectivo, según advirtieron Luis Regalado y Lucio Vásquez, voceros de la Mesa Nacional de Transporte, durante una entrevista en el programa Diálogo 21 de Grupo Megavisión. El incremento en los precios, especialmente después del conflicto entre Estados Unidos e Irán, ha profundizado el desequilibrio financiero de las empresas transportistas.De acuerdo con datos compartidos por Regalado, el gasto diario de combustible para una unidad ronda los 111 dólares, con cada bus consumiendo cerca de 25 galones por jornada. El precio del diésel, señalado en 4.44 dólares por galón, ha obligado a los empresarios a operar con márgenes cada vez más reducidos. “Un bus moviliza un promedio de 500 pasajeros diarios y recoge cerca de 100 dólares al día, por lo que actualmente la operación de cada unidad significa una pérdida para el transportista”, afirmó Regalado en el espacio televisivo.PUBLICIDADLa situación se agrava por la falta de ajuste en la tarifa del pasaje, que permanece congelada desde hace casi dos décadas. Según explicó Vásquez, la última actualización de la estructura tarifaria ocurrió hace veinte años, mientras el mecanismo de compensación económica para el usuario apenas fue revisado en 2021. “Todos los incrementos de costos los absorbe el empresario”, sostuvo el representante de la Mesa Nacional de Transporte.Los contratos de línea vencidos y la falta de inversión impiden renovar unidades antiguas en el sector transporte de El Salvador./ CortesíaA raíz de este escenario, el parque vehicular del transporte público se ha reducido de manera significativa. “Ya hay rutas que desaparecieron por completo, como la ruta 97. El déficit de unidades es notorio y responde a la nula rentabilidad del sector”, enfatizó Vásquez, mientras que Regalado confirmó que muchas unidades no han sido reemplazadas, lo que impacta directamente en el servicio a los usuarios.PUBLICIDADA la presión por el costo del combustible se suma la imposibilidad de renovar contratos de línea, muchos de los cuales están vencidos o por vencer. Según los voceros, la falta de rentabilidad desalienta nuevas inversiones e impide la sustitución de unidades antiguas. “Existe un decreto que permite revivir líneas vencidas si se adquiere una nueva unidad, pero nadie lo utiliza porque no hay condiciones para invertir en un negocio en pérdidas”, explicó Vásquez.El panorama se complica aún más por las dificultades para acceder a crédito bancario. “Desde la pandemia de 2020 se cerraron los créditos y el costo de una unidad básica pasó de 95 a 155 mil dólares”, detalló Regalado, quien agregó que las garantías exigidas por los bancos suelen ser bienes personales, como casas, ante la incapacidad de ofrecer las propias unidades como respaldo.PUBLICIDADLa tarifa del pasaje en El Salvador sigue congelada desde hace casi dos décadas y obliga a los empresarios del transporte público a absorber los aumentos de costos. /(Cortesía: Asamblea Legislativa)Los dirigentes transportistas señalaron que la atomización del sector y la presencia de rutas con apenas tres buses, frente a una competencia de hasta cuarenta taxis, han deteriorado la capacidad de ofrecer un servicio eficiente. “La única estrategia que queda es buscar eficiencia en horarios y reducir la hora muerta para ahorrar combustible”, indicó Regalado.La relación con el gobierno también fue tema central en la entrevista. A juicio de los representantes del sector, hace falta diálogo y respuestas a sus propuestas. Según Vásquez, la Mesa ha presentado una propuesta en la cual establecen un precio tope al diésel para paliar el incremento de los costos operativos, situación que está asfixiando al sector en este momento.PUBLICIDAD
El combustible representa el 68% del costo operativo en el transporte colectivo de El Salvador
Voceros de la Mesa Nacional de Transporte alertan que cada unidad gasta más de 100 dólares en combustible y la recaudación no alcanza. Con tarifas congeladas, el servicio se achica y crece la tensión por soluciones.












