"La Sagrada Familia ha pasado de ser la iglesia de una ciudad a la de un pa�s, despu�s la de un continente y, en la actualidad, a convertirse en la iglesia global del mundo entero�. Lo expresa de este modo, sin ning�n titubeo, el presb�tero y doctor en Ciencias B�blicas Armand Puig i T�rrech. Nombrado hace tres a�os por el Papa Francisco presidente de la Agencia de la Santa Sede para la Valoraci�n y la Promoci�n de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesi�sticas (AVEPRO), este sacerdote y acad�mico es una de las voces referentes a la hora de hablar de la figura de Antoni Gaud�, su obra y todo el universo simb�lico que la rodea.El martes 9 de junio, el Papa Le�n XIV aterrizar� en el aeropuerto de El Prat en una parada de dos d�as en la provincia de Barcelona [la segunda de su viaje apost�lico a Espa�a antes de concluirlo en Canarias], que lo llevar� a visitar los dos lugares m�s ic�nicos y misteriosos del cristianismo en Catalu�a, hoy convertidos en s�mbolos religiosos universales. En el segundo d�a de una apretada agenda, el pont�fice acudir� a la Abad�a de Montserrat y cerrar� la jornada en el singular templo expiatorio ideado por el arquitecto catal�n, declarado venerable por Francisco en 2025 y, ahora, en proceso para su beatificaci�n por �un posible milagro�.�No s� si hemos dado el t�tulo a un loco o a un genio, el tiempo lo dir�. Con estas palabras atribuidas al director de la Escuela Provincial de Arquitectura de Barcelona Elies Rogent se otorgaba el t�tulo a Gaud� en 1876. La controversia en torno al personaje llega incluso a su lugar de nacimiento, honor que se disputan las localidades tarraconenses de Reus y Riudoms ante la falta de documentos oficiales de la �poca que lo acrediten de forma inequ�voca. Lo que s� queda de manifiesto es la importancia que tuvo todo cuanto envolvi� al creador en su infancia: el ambiente religioso familiar [catecismo, devoci�n por los santos y, sobre todo, la virgen], la naturaleza del entorno [formas, colores, texturas, flora y fauna], a la que �l mismo conceb�a como su �maestra�, y el oficio de sus antepasados.Hijo, nieto y bisnieto de caldereros, profesi�n tanto de la rama familiar materna como paterna, el contacto con el aram (cobre batido) fue tambi�n decisivo en el devenir profesional de Gaud�, se�ala el mos�n Puig i T�rrech, autor de Antoni Gaud�, vida y obra; La Sagrada Familia seg�n Gaud� y Arquitectura y s�mbolo de la Sagrada Familia [escrito junto al arquitecto Jordi Bonet i Armengol, director de las obras entre 1987 y 2012]. Esa capacidad para �visualizar vol�menes y formas en el espacio, propia del trabajo del calderero que transforma l�minas met�licas en objetos tridimensionales�, fue lo que convenci� a su entorno de que ser�a un buen arquitecto, explica. Sus maestros escolapios de Reus percibieron desde muy temprano que Gaud� ten�a �una gran inclinaci�n por la geometr�a�. Y lo genuino lleg� con �su estilo �nico�, que �ni es el modernismo catal�n de Llu�s Dom�nech i Montaner (Palau de la M�sica, Hospital de la Santa Creu i Sant Pau...) o Josep Puig i Cadafalch (Casa Amatller, Plaza de Espa�a de Barcelona...) ni el neog�tico que imperaba en Europa�. Fue un perfeccionamiento de este �ltimo y una s�ntesis de varias tendencias, asegura el biblista y m�ximo responsable de la agencia vaticana para la calidad acad�mica.Con el paso de los a�os, Gaud� abandon� todas las dem�s obras en que trabajaba para centrarse en la Sagrada Familia. Buscaba la m�xima perfecci�n, consciente de que deb�a dejar las pautas para que la obra siguiera sin �l. �Su gran poder de atracci�n reside en la conjunci�n entre arquitectura y simbolog�a cristiana, es un santuario dentro de la ciudad, un espacio donde incluso los no creyentes entran en contacto con el misterio cristiano a trav�s de la belleza y la fe�, indica Puig i T�rrech, que observa que �las nuevas generaciones, muchos j�venes europeos y tambi�n asi�ticos, se acercan al templo con admiraci�n encontrando respuestas a preguntas sobre el sentido de la vida, la paz, la justicia y el amor�. Un catalizador en plena tendencia de aproximaci�n juvenil a la religi�n: �La Sagrada Familia ayuda a anunciar a Cristo mediante el lenguaje del s�mbolo y la piedra�.La Sagrada Familia es uno de los edificios m�s singulares del mundo y, desde hace unos meses, la iglesia de m�s altura tras superar, con la coronaci�n de la torre de Jesucristo (172,5 metros), a la catedral luterana g�tica de Ulm (Alemania). La mirada ahora es totalmente vertical�, puntualiza el bi�grafo de Gaud�. El Papa oficiar� una misa solemne en la bas�lica y, acto seguido, bendecir� e inaugurar� oficialmente esta nueva torre. Y lo har� en una fecha tan se�alada como la de los 100 a�os exactos de la muerte del arquitecto. De este modo se convierte en el acto central de la conmemoraci�n del centenario, iniciada el pasado oto�o y que se prolonga hasta final de a�o, con una treintena de actos y un presupuesto de 3,2 millones de euros, financiado mediante un plan de mecenazgo.�Barcelona recibe al Papa Le�n XIV con orgullo y responsabilidad. La culminaci�n del sue�o de Gaud� es un momento hist�rico para la ciudad y un acontecimiento internacional. En tiempos de polarizaci�n, son necesarias voces como la suya, comprometidas con la paz, el di�logo y los derechos humanos, valores que Barcelona comparte y defiende�, expresa a este diario el alcalde Jaume Collboni. �Acogeremos al mundo con hospitalidad, sin perder de vista a los m�s de 50.000 vecinos de la Sagrada Familia y su derecho a seguir viviendo en su barrio, esa es nuestra prioridad�, a�ade el regidor de la capital catalana.A tres kil�metros de la Sagrada Familia, en la Plaza San Gregorio Taumaturgo se alza la �nica iglesia circular de Barcelona, con ese mismo nombre. La direcci�n del proyecto final de las obras corri� tambi�n a cargo de Bonet i Armengol, que las compagin� con las del templo de Gaud�. Su actual rector, el padre Ramon Octavi S�nchez Valero, fue director durante casi una d�cada del semanario informativo Catalunya Cristiana y de la emisora R�dio Estel. �Es una verdadera catequesis en piedra de las principales verdades de nuestra fe y sus protagonistas�, dice sobre la bas�lica. �La presencia del Santo Padre siempre es un est�mulo para la fe de los cristianos, recuerdo con emoci�n cuando yo era un adolescente de 15 a�os y particip� en el Camp Nou de la misa de San Juan Pablo II en 1982�, expone el diocesano.El simbolismo de MontserratLa Abad�a de Santa Mar�a de Montserrat, a 50 kil�metros de Barcelona, es un monasterio benedictino situado en el inconfundible macizo de Montserrat, a 720 metros sobre el nivel del mar, y es el s�mbolo espiritual por excelencia de Catalu�a. En 2025 se conmemor� el milenario de su fundaci�n por parte de Oliba, abad de Ripoll y de Cuix� y obispo de Vic. La visita de Le�n XIV, pues, har� las veces de colof�n no previsto inicialmente en la celebraci�n de esta efem�ride. Entre Montserrat y el actual Papa hay, adem�s, un viejo v�nculo indirecto: en la d�cada de los 90, el sacerdote estadounidense Robert Francis Prevost fue el p�rroco que impuls� la construcci�n de la Parroquia Nuestra Se�ora de Montserrat en la urbanizaci�n Monserrate de Trujillo (Per�), donde el religioso agustino desempe�� una labor pastoral de varios a�os.La talla rom�nica de la virgen de Montserrat, patrona de Catalu�a y conocida popularmente como La Moreneta, es el m�ximo s�mbolo de la devoci�n mariana en la regi�n. Adem�s de enclave hist�rico de peregrinaje y senderismo, la monta�a de los picos rocosos est� fuertemente ligada al catalanismo pol�tico, hasta el punto de que fue el lugar elegido para la creaci�n de una organizaci�n pol�tica (Converg�ncia Democr�tica de Catalunya) en torno a Jordi Pujol, quien acabar�a siendo presidente de la Generalitat entre 1980 y 2003.Le�n XIV presidir� la oraci�n del rosario, el canto de La Salve y El Virolai, a cargo de la Escolan�a de Montserrat, subir� hasta el camar�n para venerar a la mare de D�u de Montserrat y a la balconada de la fachada del monasterio, desde donde dirigir� unas palabras a los peregrinos congregados en el exterior. Posteriormente, llegar� el momento de mayor contacto con la congregaci�n, ya que compartir� un almuerzo con los monjes de la comunidad benedictina.En un lluvioso 7 de noviembre de 1982, el Papa Juan Pablo II ya visit� el santuario de Montserrat. �Acudiendo a estos dos lugares tan queridos por vosotros, tengo la grata impresi�n de respirar la genuina religiosidad cristiana, tan antigua como sus ra�ces�, dijo horas despu�s, tambi�n entre numerosos paraguas, Karol J�zef Wojtyla desde la Sagrada Familia, que en 2010, tambi�n en un mes de noviembre, recibi� la visita de Benedicto XVI en lo que supuso la consagraci�n del templo expiatorio.Aquella imagen de hace m�s de cuatro d�cadas dista mucho de la que se encontrar� Le�n XIV. Las ocho torres que exhib�a entonces el templo gaudiniano (las de las fachadas del Nacimiento y de la Pasi�n) han tenido que esperar a ver c�mo en los �ltimos cinco a�os el n�mero ha llegado a 14 (de las 18 proyectadas). Tambi�n difieren mucho los alrededores, donde hoy abundan comercios y locales de restauraci�n enfocados al turismo. En las tiendas de souvenirs en que antes predominaban las indumentarias de Messi y Cristiano Ronaldo, y ahora de Lamine Yamal y Mbapp�, hace varias semanas que tambi�n se venden camisetas y art�culos conmemorativos de la visita papal.
Sagrada Familia y Montserrat: la visita del Papa Le�n XIV a los dos s�mbolos catalanes convertidos en iconos universales
"La Sagrada Familia ha pasado de ser la iglesia de una ciudad a la de un pa�s, despu�s la de un continente y, en la actualidad, a convertirse en la iglesia global del mundo...













