SucesosArmando Rodr�guez, secretario del gremio de joyeros y plateros de Madrid.Actualizado Mi�rcoles,
junio
23:56Los joyeros de Madrid han dicho basta. Tras encadenar cuatro violentos asaltos en apenas tres semanas, el sector reclama una reuni�n urgente con el delegado del Gobierno y con el jefe superior de Polic�a de Madrid para abordar el repunte de la delincuencia que est� golpeando a las joyer�as y a los establecimientos vinculados a la compraventa de oro.La gota que ha colmado el vaso fue el atraco perpetrado este martes por la noche en la joyer�a Jos� Luis del centro comercial La Vaguada de la capital. Varios encapuchados armados irrumpieron en el establecimiento, realizaron varios disparos para amedrentar a trabajadores y clientes y huyeron con numerosos expositores cargados de joyas y piezas de oro. Aunque no hubo heridos, los sanitarios de Samur-Protecci�n Civil tuvieron que atender a uno de los empleados por una crisis de ansiedad.�El panorama es desolador. Estamos como en 1998 o en 2010. Nos sentimos indefensos y estamos viendo c�mo se reorganizan los grupos criminales al calor de la subida de los metales preciosos. Han vuelto a la carga y hay que adoptar medidas especiales de vigilancia, observaci�n y respuesta�, denuncia Armando Rodr�guez, secretario del Gremio de Joyeros, Plateros y Relojeros de Madrid.Los empresarios sostienen que el incremento del precio del oro ha convertido de nuevo al sector en un objetivo prioritario para bandas especializadas. Aseguran adem�s que los robos ya no afectan �nicamente a los establecimientos abiertos al p�blico, sino tambi�n a representantes comerciales y a env�os de mercanc�a.�Las compa��as aseguradoras tambi�n han detectado un aumento de los robos a representantes y en la paqueter�a. En algunos casos se aprovecha informaci�n interna relacionada con los env�os para seleccionar los objetivos�, explica Rodr�guez.Sin embargo, la principal queja del sector se centra en la reincidencia delictiva. Los joyeros consideran que muchos de los detenidos vuelven a delinquir poco despu�s de ser puestos en libertad. �No puede ser que los mismos ladrones cometan los robos una y otra vez y no les pase nada. Habr� que endurecer las medidas contra la reincidencia y estudiar la prisi�n provisional para determinados casos�, reclama el representante del gremio.La preocupaci�n no es s�lo econ�mica. Los empresarios alertan de que los asaltantes act�an cada vez con mayor violencia y utilizan armas de fuego durante los golpes. �En los atracos los delincuentes van armados, disparan y cualquier d�a puede ocurrir una desgracia. Si analizamos objetivamente la evoluci�n del sector comprobamos que no se ha tomado ninguna medida eficaz. Estamos indefensos y hemos vuelto a �pocas mucho m�s complicadas�, a�ade Rodr�guez.La organizaci�n agrupa a cerca de 500 establecimientos de joyer�a, relojer�a y plater�a de la Comunidad de Madrid. Su secretario asegura que ha hablado estos d�as con varios de los comerciantes afectados por los �ltimos asaltos. �Est�n desesperanzados y algunos arrastran secuelas psicol�gicas. Para un joyero, un solo atraco importante puede arruinarle la vida. Pierde los ahorros de toda una vida y, en muchos casos, tambi�n piezas que ni siquiera eran de su propiedad. Algo debe cambiar�, lamenta.Desde el gremio denuncian adem�s la lentitud de los procedimientos judiciales. Consideran que el tiempo que transcurre entre las detenciones y la celebraci�n de los juicios facilita el riesgo de fuga y la reincidencia de los delincuentes.En cuanto a la investigaci�n del �ltimo asalto en la joyer�a de La Vaguada la Polic�a Nacional est� tratando de averiguar si uno de los implicados en el robo puede ser un joven herido de bala al que abandonaron varios encapuchados en la puerta de las Urgencias del Hospital de Parla en la madrugada de ayer mi�rcoles.El herido se�al� que hab�a sufrido un disparo durante una pelea en una discoteca, un extremo que la Polic�a no ha podido a�n verificar.Adem�s, el coche utilizado por los ladrones en el asalto a la joyer�a de la Vaguada fue hallado en un descampado de Getafa y tambi�n se encontr� en un calle de Parla un arma de fuego que podr�a haber sido utilizada en los �ltimos asaltos.













