Ingresos del presupuesto estatal crecieron 26 % en 2026 frente al primer cuatrimestre de 2025, por recaudación de impuestos, petróleo y otros factores.Publicidad3 de junio, 2026 - 17h28Las cifras del Presupuesto General del Estado entre enero y abril de 2026 son mucho mejores que en los mismos meses de 2025, porque los ingresos crecen más que los gastos. Así describe la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) los resultados de las cifras fiscales hasta abril, que fueron publicadas por el Ministerio de Economía y Finanzas.Cordes compartió la tarde del miércoles 3 de junio su análisis de los movimientos presupuestarios, en el que se destaca que el presupuesto fiscal alcanzó un superávit de $ 960 millones, producto de un incremento del 26 % de los ingresos versus el aumento del 3,6 % de los gastos.PublicidadEl resultado “contrasta de manera notoria con el déficit de $ 792 millones observado en los mismos meses de 2025″, recoge el informe de la organización.Los ingresos del presupuesto aumentaron al pasar de $ 8.003 millones en el primer cuatrimestre de 2025 a $ 10.074 millones de enero a abril de 2026.SRI reporta crecimiento del 10,1 % en las ventas de mayoCon base en la información del ministerio, Cordes explica que los ingresos crecieron por cuatro factores:PublicidadPublicidadLa recaudación de impuestos subió 10,6 %, de $ 6.033 millones a $ 6.674 millones. El cobro del IVA, impuesto a la renta y aranceles empujaron la recaudación en un 31 % adicional.Ingresos petroleros aumentaron 186 % de forma interanual, alcanzando $ 792 millones en el periodo analizado. El incremento obedece a la reducción del subsidio a los combustibles y el alza del precio internacional del crudo debido a la guerra en Irán.Contratos con operadoras móviles elevaron los ingresos fiscales a través de la firma de renovación de concesiones con las empresas de telecomunicaciones. Esto se encuentra dentro del rubro de “otros ingresos”, que se elevó 48 %.Transferencias de la CFN y el Banco Central fueron superiores al primer cuatrimestre de 2025.Respecto de los gastos totales, estos sumaron $ 9.114 millones en los primeros cuatro meses de 2026.Cordes desagrega que el gasto permanente o corriente (donde se encuentra el pago de salarios al sector público) se elevó apenas 1,4 %. Aquí “se observa un ajuste en los sueldos y en los egresos por bienes y servicios de consumo, mientras que aumentan los intereses de la deuda (principalmente interna) y las transferencias (sobre todo al IESS y también bonos como los que reciben los transportistas)“.PublicidadEn cambio, los gastos no permanentes crecieron 14 %, en razón de mayores transferencias a los gobiernos locales y, aunque en menor medida que los pagos a los GAD, a más inversión en activos no financieros.El superávit presupuestario permite suponer que es posible que Ecuador logre conseguir la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para junio, la cual consiste en que el PGE registre un déficit no mayor a $ 1.610 millones.La organización indica que ese monto debe incluir el resultado de la Cuenta de Financiamiento de Derivados Deficitarios (CFDD), “que debería ser negativo por el salto del precio de los combustibles a nivel internacional”.Ministerio tiene marcada la hoja de ruta para reactivar la producción petroleraDe ser así, Ecuador debería recibir un nuevo desembolso por parte del FMI en la segunda mitad del año. “Pero más allá de eso, lo importante es que en el año completo el déficit del PGE no sea mayor a 3 % del PIB, a fin de reducir las necesidades de financiamiento y los atrasos con que se ha venido cubriendo una parte de esas necesidades”.PublicidadLos elementos que empujaron hacia arriba los ingresos los primeros meses de 2026 constituyen, en su mayoría, factores externos que podrían no repetirse el próximo año en la misma magnitud, advirtió Cordes.Por ello, la organización comentó que es importante mantener el buen ritmo de la recaudación tributaria y contener el gasto.Sobre lo último, la Corporación observó que la correcta aplicación de las reformas al Cootad debería ayudar, a partir del próximo año, a moderar las transferencias a los GAD o a que estos destinen la mayor parte de sus recursos a inversión. (I)