Hace unos días se graduó como entrenadora profesional de fútbol con Licencia Pro, pero su gusto e inquietud por el fútbol viene desde mucho antes.Desde chica, Florencia Alfaro Moreno estuvo rodeada por la pelota, los vestuarios, las transmisiones y los debates futboleros. Hija de Carlos Alfaro Moreno, gloria de Barcelona Sporting Club y actual comentarista deportivo en Ecuador, supo ver el deporte desde todas las perspectivas posibles.En una entrevista concedida al medio argentino Clarín, la periodista y conductora repasó su historia personal, su formación y los prejuicios que aún persisten en el mundo del fútbol.Publicidad“Es inevitable que piensen ‘está acá porque...’, que igual en parte al principio es cierto”, reconoció, sin esquivar una realidad que atraviesa a quienes cargan con un apellido conocido.Recibida como periodista deportiva en Argentina en 2017, Alfaro Moreno decidió poco después mudarse a Ecuador con el objetivo de trabajar en televisión.Mientras daba sus primeros pasos en transmisiones y coberturas, continuó capacitándose de manera remota. Esa búsqueda constante de formación tuvo un nuevo capítulo hace apenas unos días, cuando obtuvo el título de entrenadora de fútbol profesional.PublicidadPublicidadEl impulso para estudiar dirección técnica no nació de una intención inmediata de dirigir, sino de la necesidad de comprender aún más un deporte con el que convivió desde siempre.“Estar trabajando en los medios me motivó. Soy periodista deportiva y desde hace muchos años estoy en transmisiones de fútbol todos los fines de semana”, explicó. “Quería tener otra mirada, entender mucho más. Hablar con un conocimiento y con un fundamento”.PublicidadAunque su apellido está inevitablemente ligado al fútbol, Florencia responde sin rodeos a las críticas vinculadas a los contactos.“A todos los que tenemos un apellido que viene con una historia, en este caso muy relacionada al mundo del deporte porque mi papá se destacó en Argentina y también en Ecuador, donde es una figura muy fuerte, nos pasa mucho. Es inevitable que piensen ‘está acá porque..’, que igual en parte al principio es cierto”.Su vínculo con el fútbol existe desde siempre, pero reconoce que no haberlo practicado profesionalmente le generaba ciertas limitaciones.“Al ser mujer y no haber practicado el deporte, hay cosas en el juego, en las reglas o hasta códigos, que pueden ser algo obvias para el que lo juega, pero para quien está desde afuera no”.PublicidadMientras continuaba formándose como entrenadora, su sueño de trabajar en televisión se consolidó. “Además del fútbol, personalmente siempre me han gustado los medios desde que soy chiquita. Tenía siete años y me llamaba mucho la televisión, las cámaras... jugaba a eso”.En Ecuador, los estudios de radio y TV se transformaron en su segundo hogar mientras acompañaba a su padre, ya retirado del fútbol profesional y volcado al periodismo.Con el paso del tiempo, esa cercanía se convirtió en experiencias compartidas poco comunes. “Él tuvo una etapa en Ecuador como presidente de Barcelona SC y le he hecho entrevistas, compartimos viajes de Copa Libertadores que él iba con el equipo y yo iba a cubrir. Fueron momentos que compartimos mucho y que no son tan comunes”.En 2024 llegó uno de los hitos más importantes de su carrera: su primera Copa América. “Justo Argentina salió campeón y yo estuve en la final con Colombia en Miami. Es otro nivel estar en otro país, tan cerca de estrellas, ni hablar de Messi”.La final, cargada de tensión y contratiempos, quedó grabada en su memoria. “El partido se retrasó por las fallas en la seguridad, se lesionó Messi, tuvo su cuota de drama y tensión y valió la pena. Fue un momento inolvidable”.Un año después, tras ocho temporadas en Ecuador, una nueva oportunidad volvió a cambiarle la vida. TNT Sports la convocó para incorporarse a las transmisiones del fútbol argentino y decidió regresar a Buenos Aires.“Cuando se dio no pude negarme”, explicó, destacando también las diferencias estructurales y culturales entre ambos países.En ese regreso, redescubrió una de las esencias del fútbol argentino. “En cada cancha que vayas, al estadio que sea, donde capaz no hay mucho en juego, o es la última fecha y es un miércoles a las dos de la tarde y la cancha está llena. Esa esencia espero que no se pierda nunca”.A pesar del crecimiento de las voces femeninas en los medios, la comunicadora advierte que el fútbol sigue siendo un ambiente mayoritariamente masculino. “Ahora hay más mujeres por suerte, pero igual sigue siendo machista”. Aun así, valora el avance. “Cada vez es más común ver mujeres en este medio y eso se celebra”.Convencida de que la preparación es clave, defiende la formación académica como una herramienta de legitimidad. “Querer siempre aprender, mejorar y prepararse, no para ejercer sino también para tener más herramientas, es súper positivo”.Hoy, su prioridad sigue siendo el periodismo, pero no descarta nada. “Nunca digas nunca”. Mientras tanto, continúa construyendo su carrera paso a paso. (D)