Agencia EFE

Berlín, Alemania / 03.06.2026 09:05:00

El matemático alemán Joachim Klement, que trabaja como asesor de inversiones y es un escéptico con respecto a los modelos para predecir el futuro, ha acertado sin embargo, en tres ocasiones consecutivas, el desenlace del campeonato del mundo con un sistema creado por él mismo.Inicialmente, su intención fue demostrar que hacer una previsión de este tipo era prácticamente imposible y admite, en una entrevista con la revista Der Spiegel, que la primera vez que uso el modelo, y acertó, -en 2014- quedó "horrorizado"."La primera vez quedé horrorizado cuando Alemania salió campeón mundial en Brasil, también por el hecho de que todos los expertos habían recordado antes que nunca un equipo europeo había ganado un Mundial en Sudamérica", dijo.

Alemania, campeón del Mundial de Brasil (Reuters)

​Después ha acertado dos veces más, con Francia en 2018 y Argentina en 2022, y ahora, usando su propio modelo, ve campeón a Países Bajos -que se impondría en la semifinal a España y luego en la final ante Portugal- aunque sigue mostrando cierto grado de escepticismo con respecto a sus propias predicciones."Es algo que no tiene nada de racional, es como jugar a la lotería. Siempre digo que si alguien apuesta con base en mi pronóstico quien será el próximo campeón del mundo se trata de alguien que no tiene remedio", sostiene.El modelo contempla una serie de variables fundamentales como son el PIB per capita de cada país -ya que este repercute en la infraestructura deportiva- , el tamaño de la población, la posición que el futbol tiene en la sociedad, el puesto que ocupa la selección en el ranking mundial y un remanente de azar que Klement insiste en destacar."Es como lanzar una moneda. Puede pasar que uno haya pronosticado que la moneada caerá cuatro veces seguidas en cara y no en cruz y que eso ocurra así. Pero eso no garantiza que la próxima vez volverá a ocurrir", explica.Otras variablesEl pronóstico para el Mundial de este año lo explica Klement diciendo que Países Bajos es entre la nación futbolística más fuerte entre las que no ha ganado el torneo aunque agrega que tal vez haya añadido inconscientemente determinadas variables en el modelo para que, por fin, la predicción no se cumpla.Otro factor importante, señala Klement en una nota publicada en internet en inglés, es la temperatura. "Si un país es demasiado frío o demasiado caliente resulta imposible jugar futbol. La temperatura ideal es un promedio anual de 14 grados, como ocurre en el sur de Europa y en Sudamérica. "¿Es acaso un milagro que salvo Inglaterra en 1966 y Alemania en 1954, 1974, 1990 y 2014 todos los campeones del mundo vengan de esas regiones?" , se pregunta con algo de ironía.