Alrededor de 150 personas permanecen desde la noche del lunes en la plaza de la Virgen en una nueva escalada de la huelga que está en la cuarta semana

Un hombre se encarama a una farola frente a la fachada principal de la Basílica de la Mare de Déu. Los participantes, que meriendan en los escalones de la plaza, justo debajo, se ponen en pie mientras jalean y graban con sus teléfonos móviles. El hombre consigue colocar un letrero en el que se lee “Plaça de l’Educació Pública”. En la plaza de la Virgen —el corazón histórico y turístico de la ciudad— 150 docentes, según los organizadores, han pasado la noche de este martes —la segunda— acampados. Aseguran que lo hacen “manera indefinida”.

Los participantes organizan un poblado entre tiendas de campaña —unas 75—, carpas y pancartas con consignas como “Escola pública digna” o “Estimem les nostres mestres”. Es una vuelta de tuerca más de la huelga educativa —que está en la cuarta semana— contra la consejería de Educación, del PP, para aumentar poder adquisitivo, bajar las ratios y mejorar las infraestructuras de los centros.

En el interior de la acampada Yasmina Mayordomo, de 33 años y profesora de Biología en un instituto del municipio de Alzira, explica que el lunes por la mañana participó en una movilización en Valencia y que “al llegar a casa me enviaron un mensaje y me dijeron: esta noche hay algo”. “No tenía ni idea de lo que era, pero dije: allá que voy. Y no me he ido todavía a mi casa”, señala.