Cuando conoció la noticia de la detención de dos ciudadanos franceses vinculados al intento de contrabando de cocaína oculta en encomiendas se alteró. Al conocer las identidades de los sospechosos detenidos en Montevideo, Uruguay, confirmó que se trataban de sus inquilinos. Y, entonces, después de que la mujer encargada de las tareas de limpieza le comunicara que en el medio del living del departamento había una caja, la administradora de la propiedad decidió dar aviso a la Justicia.Pocas horas después, el 18 de mayo pasado, por orden del juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, personal de la Aduana y detectives de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) realizaban un allanamiento en el departamento situado en un edificio de Mansilla al 3800, en el barrio porteño de Palermo, en el que iban a descubrir que en la caja que los inquilinos habían dejado “olvidada” en el living había 12 kilos de cocaína.Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales y de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Se trataba del tercer cargamento de cocaína secuestrado desde que comenzó la investigación, el 24 de abril pasado.Los ladrillos de cocaína tenían el sello de un escorpiónARCA“La mujer declaró como testigo. Dijo que se enteró por las noticias de que sus inquilinos en Palermo estaban detenidos y que en el departamento había una caja y que desconocía qué había dentro”, dijeron fuentes con acceso al expediente.Los inquilinos, Ahmed Adda Belkocir, de 46 años, e Isaac Ben Daoude, de 35, están detenidos en Montevideo, en Uruguay, y en las próximas horas serán extraditados a la Argentina. El departamento en Mansilla 3800 no es la única propiedad alquilada por los sindicados narcos detrás de las “encomiendas contaminadas”. También eran inquilinos en un edificio de la avenida Juan B. Justo, en Palermo.“Uno de los departamentos había sido alquilado por un año, el otro por un lapso menor de tiempo. Y no se descarta que haya más propiedades alquiladas por los sospechosos. En los próximos días se podrían identificar otras dos propiedades”, dijo a LA NACION una fuente con acceso al expediente.Los investigadores sospechan que en los otros departamentos que habrían alquilado puede haber más cargamentos de cocaína. “Podría ser una operatoria de atomización del riesgo el no tener toda la carga ilegal junta”, explicaron los voceros consultados.La cocaína hallada en un departamento de PalermoLa denominada “Operación Oh là là” comenzó el 24 de abril pasado, cuando personal de la Dirección General de Aduanas y detectives de la PSA detectaron un envío sospechoso en el “sector courier” de exportación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza.“Dentro de una caja plástica oculta en la encomienda se encontraron 11 ladrillos de cocaína, acondicionados al vacío y marcados con el símbolo de un escorpión, modalidad característica utilizada por organizaciones criminales para identificar cargamentos. Con un peso total de más de 11 kilos, el valor de los estupefacientes superaba los 165.000 dólares”, informó en su momento ARCA en un comunicado de prensa. En el despacho se había declarado el envío de paquetes de azúcar.El hallazgo de la cocaína originó una investigación internacional en cooperación entre la Argentina y Francia y una entrega vigilada para develar quiénes eran los partícipes de la maniobra de contrabando de droga en la nación europea.En la Argentina la causa quedó a cargo del juez Aguinsky, con intervención del fiscal Germán Bincaz. El magistrado ordenó reemplazar los 11 kilos de cocaína que había en la encomienda y hacer una entrega vigilada del cargamento para detener en París a los destinatarios de los estupefacientes.Tras despachar la encomienda, Belkocir y Daoude se fueron de la Argentina: viajaron a Uruguay en un vuelo que despegó del Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. En ese momento todavía no pesaba sobre ellos una orden de captura nacional e internacional.“Como se trata de una investigación con cooperación internacional, las detenciones se ordenaron después de concretar la entrega vigilada para no entorpecer el operativo en Francia, donde sabemos que se detuvo a un sospechoso. Todavía no se informó si se trata del destinatario final de la carga o de una suerte de ‘cadete’”, dijo oportunamente el juez Aguinsky a LA NACION.Los dos ciudadanos franceses detrás del tráfico de cocaína ocultas en encomiendas viajaron a Uruguay desde el aeroparque metropolitano