Resume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Cuatro años de gobierno y décadas de agitación social y no aprendieron a leerlo. Mientras el país se rasgaba las vestiduras por el presunto desconocimiento del resultado electoral por parte del presidente, los más ingenuos incluso comenzaron a hablar de pretensiones golpistas o acusaciones sin fundamento. En un trino, Petro logró desinstalar con esas argucias el sentimiento derrotista de sus huestes y frenar el triunfalismo que difundían en directo medios y redes y que parecía imparable.No era más que una jugada para sacar de casillas al temperamental candidato de la ultraderecha, que tuvo que cambiar su tono exaltado para improvisar un discurso deshilachado y sin estructura en vez de los voladores a los que está acostumbrado, y para amainar, como efectivamente sucedió, celebraciones anticipadas.Era cuestión de horas para que Cepeda, sobre ese estado anímico limitado, comenzara la campaña para la segunda vuelta, mientras su oponente y seguidores desnudaban su espíritu totalitario con amenazas e imprecaciones que iban desde el uso de la fuerza hasta ofrendar la vida; las celebraciones como tema mediático les cedieron el paso a las alarmas por el tono radical de ambas campañas.A dichas advertencias, Cepeda se adelantó y dejó ver los ejes de su nueva estrategia: radicalización; confrontación y personalización del discurso frente a su muy pando rival; alianzas por la vida con sectores afines que nunca tragarían los sapos que acompañan a su antagonista; especial énfasis en la población joven que fue definitiva hace cuatro años y no perder la esperanza.Con ese salto, Petro y Cepeda se ubicaron en el lugar más cómodo de ser antípodas y críticos de la extrema incoherencia que llevó al otro candidato a pasar, sin darse cuenta, a la defensiva donde es más débil y más contradictorio.Queda la sensación de que el exótico personaje se gastó en adhesiones y emociones lo que tenía para la segunda vuelta. Está ahora en manos de portadas, apuestas y maniobras digitales para enfrentar a Petro y Cepeda, que siguen cañando con constituyentes y con ponerse al frente en una campaña bicéfala, cuyos símbolos están por explotarse.@marioemorales y mariomorales.coConoce más
Cayeron en la trampa
“En un trino, Petro logró desinstalar con esas argucias el sentimiento derrotista de sus huestes y frenar el triunfalismo”: Mario Morales
Questo non è un articolo tech. È un articolo di politica colombiana (elezioni, campagne, candidati) — completamente fuori scope per Warptech Tech News. Verifica di aver copiato il testo corretto. Se è davvero quello che vuoi riassumere, non rientra nella testata e non applico il template.















