Con la seguridad que da tener la llave en las Corts Valencianas para aprobar los presupuestos de 2026, el síndic de Vox, José María Llanos, ejerció ayer de conseller de Hacienda y vaticinó cómo quedarán las cuentas tras el trámite parlamentario de las enmiendas. El dirigente de la derecha radical aseguró tener pactos cerrados con el PP en cuestiones claves para Vox como la inmigración o la política lingüística. Además, aseguró que la prioridad nacional, aunque no aparezca como tal negro sobre blanco, también estará reflejada en forma de un endurecimiento de los requisitos para acceder a ayudas en la tramitación de la ley de acompañamiento. Una normativa que, como su nombre indica, acompaña a los presupuestos, pero que, en esta ocasión, se aprobará a la vuelta de las vacaciones por una cuestión de plazos.

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Vox demostró ayer, con una convocatoria a los medios, que domina el escenario ante un PP que es consciente de que necesita ceder para tener los ansiados y primeros presupuestos de Pérez Llorca. Llanos puso encima de la mesa sus verdaderas prioridades, como el control de la inmigración. Así, anunció que en la ley de medidas fiscales y de gestión que se aprobará en septiembre se prohibirá el uso del niqab y del burka en espacios, edificios y servicios públicos autonómicos. Paralelamente, avanzó un conjunto de iniciativas destinadas a reforzar la seguridad ciudadana y combatir la inmigración ilegal y el fraude vinculado al acceso a recursos públicos: Lo hará con una Ley de Cooperación Interadministrativa, Verificación para Fines Autonómicos y Coordinación Inspectora, orientada a reforzar los mecanismos de control cuando los datos padronales produzcan efectos en el acceso a ayudas sociales, vivienda protegida o prestaciones financiadas por la Generalitat.