José Luis Picón I Málaga, (EFE).- El ajedrez sirvió al campeón estadounidense Bobby Fischer para vivir una apasionada historia de amor en Cuba, pero también salvó de la locura al disidente soviético Natan Sharansky durante sus nueve años de cautiverio en un gulag de Siberia, como revela el libro ‘Últimos cuentos, jaques y leyendas’.

Su autor, Manuel Azuaga, completa con este volumen editado por Renacimiento, que se presenta este martes en Málaga, la trilogía que comenzó con ‘Cuentos, jaques y leyendas’ (2021) y continuó con ‘Más cuentos, jaques y leyendas’ (2023).

«Con este cerramos la trilogía, pero la historia del ajedrez sigue viva y, quién sabe, por eso digo que quizás son los penúltimos. La historia del ajedrez se sigue escribiendo ahora mismo, y hay una revolución espectacular, tanto por los jóvenes que van llegando como por todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial», afirma Azuaga en una entrevista con EFE.

Amor en Cuba

Uno de los episodios que relata se remonta a 1966, cuando se celebró en La Habana la decimoséptima Olimpiada de Ajedrez, a la que acudió el equipo de EEUU con Bobby Fischer en sus filas, quien vivió un romance en la capital cubana.