El brote de ébolavirus Bundibugyo, una cepa para la que no existen vacunas, avanza en la República Democrática del Congo (RDC). Pero la supervivencia es posible si las personas afectadas reciben a tiempo atención sanitaria, tal y como subrayó este sábado el director de la OMS, Tedros Adhanom. En su visita a Bunia, capital de la provincia de Ituri y epicentro del brote, remarcó que "buscar atención médica a tiempo marca una gran diferencia". Así, los ministros de Salud de la Comunidad de África Oriental se han reunido de manera virtual este lunes y martes para abordar la epidemia actual.PublicidadSegún explica a Público el inmunólogo y catedrático de la Universidad de Sevilla Alfredo Corell, esta cepa es "extraordinariamente poco frecuente". Las vacunas y tratamientos diseñados para el ébola tratan la especie Orthoebolavirus zairense, la cual "llegó a tener hasta un 90% de letalidad". Es por ello "la más temida y también la más estudiada". Sin embargo, la medicina desarrollada no sirve para Bundibugyo, sobre la cual hasta ahora solo ha habido "dos epidemias documentadas: una en Uganda en el 2007 y otra en la propia RDC en 2012". Su baja frecuencia implica que hay "poca experiencia clínica acumulada con esta cepa, lo que dificulta enormemente las decisiones terapéuticas".Conflictos armados y alta movilidadMás allá de las razones estrictamente víricas de su expansión, también hay causas sociales que explican esta epidemia. Tal y como señala a este medio María João Forjaz, presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología, se trata de una "zona comercial y minera", lo que trae consigo una alta movilidad. "Las personas llevan consigo la enfermedad", indica. A su vez, los conflictos armados están presentes en el territorio, lo cual impide "el transporte de las muestras de una forma segura o el control en el tratamiento de los casos".De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) –la agencia de salud pública estadounidense– la RDC ha reportado 48 muertes por ébola hasta este lunes, 1 de junio. Además, hay 321 casos confirmados. Las muertes sin confirmar han pasado de 223 a cero desde el pasado viernes, 29 mayo y los casos sospechosos también se han reducido de 906 a 116. En el caso de Uganda, donde también ha afectado el brote, se han confirmado una muerte y 11 casos. Además, hay una muerte y un caso probable. Según informa la OMS con datos actualizados hasta el 29 de mayo, un ciudadano estadounidense que había tratado a pacientes en la RDC se encuentra actualmente recibiendo atención médica en Alemania.PublicidadUna emergencia de salud internacionalLa OMS declaró el 16 de mayo la emergencia de salud pública de importancia internacional (PHEIC) por el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda. El 22 de mayo elevó la evaluación del riesgo nacional para la RDC a "muy alto", aunque el riesgo global sigue siendo "bajo". La declaración de una PHEIC "no significa que el brote se haya convertido en una pandemia global", aclara a la plataforma divulgativa SMC UK Daniela Manno, profesora clínica adjunta en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. "Más bien, refleja que el evento se considera lo suficientemente grave como para requerir acción internacional coordinada, vigilancia reforzada, movilización de recursos y colaboración transfronteriza".Precisamente por este motivo la OMS ha entregado más de 2.000 kits de diagnóstico y ha contribuido a reforzar la capacidad de detección en los principales centros de transporte, según ha informado la propia autoridad sanitaria este sábado. Asimismo, continúa los trabajos para mejorar los sistemas de agua en los centros de tratamiento del ébola para apoyar la prevención y el control de la infección.Desconfianza y desinformaciónLa organización que dirige Tedros Adhanom también ha advertido de dificultades añadidas en la gestión de este brote de ébola. La emergencia sanitaria actual "es el resultado de la colisión de una enfermedad muy grave y una situación humanitaria que está en este momento al borde del colapso", recalca Afredo Corell. El inmunólogo recuerda que la provincia de Ituri tiene "más de 900.000 personas desplazadas internamente por el conflicto armado", que están acumuladas en campamentos sin agua ni saneamiento". En este contexto, "los combates que siguen activos impiden que los equipos sanitarios se muevan con seguridad por la zona".PublicidadLa Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) advertía también en un comunicado de que la enfermedad "se está propagando por zonas ya afectadas por la inseguridad, la debilidad de los sistemas de salud y el constante movimiento de la población, lo que complica los esfuerzos para contener el virus". Ariel Kestens, jefe de la delegación de la IFRC en la capital congoleña, declaró que "la prioridad ahora es actuar con rapidez y colaborar estrechamente con las comunidades".La cercanía con las comunidades y el establecimiento de la confianza ha sido una de las prioridades de la OMS este fin de semana. Según informó la agencia, manifestantes incendiaron parte de un hospital en Ituri después de que los sanitarios impidieran enterrar a su familiar –una medida para prevenir la posible propagación del virus–. Ante lo que desde la OMS describieron como "una profunda desconfianza hacia las autoridades extranjeras", su director visitó el terreno con la intención de recuperar dicha confianza. "No estamos aquí para decirles a las personas lo que tienen que hacer. Estamos aquí para escuchar", expresó Tedros Adhanom en una rueda de prensa. "La participación de la comunidad es lo que pondrá fin a este brote", aseguró.Seguimiento de los casos y trabajo sobre el terreno"La prioridad inmediata es el rastreo de los contactos", destaca Corell. A ello se suma "realizar entierros seguros en los que no se abracen ni se tenga contacto con los cadáveres y recuperar la confianza de la comunidad". Al respecto de los ritos funerarios, la presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología coincide en que estos deben ser seguros, pero también dignos. Si bien se deben tomar todas las medidas de protección necesarias, ya que el ébola puede transmitirse también a través de los fluidos de los pacientes fallecidos, estas han de ir en sintonía con "la sensiblidad con la realidad cultural de las personas", insiste María João Forjaz.Además, habida cuenta de los casos que han tenido lugar en Uganda, el inmunólogo apunta que "hay que reforzar los controles en los pasos fronterizos, pero sabiendo que en una zona con millones de desplazados los controles formales solo van a capturar una fracción del movimiento real". Por este motivo, el científico resalta la importancia de "tener agentes de salud locales que sean reconocidos y aceptados por la población".
El plan de la OMS para frenar el brote de ébola en una República del Congo al borde del colapso
El director de la agencia sanitaria, Tedros Adhanom, ha visitado este fin de semana el territorio para recuperar la confianza de la población y facilitar así las labores de rastreo de la epidemia....











