Las esquinas de los centros de poder en Andalucía dan mucho de sí, sobre todo si uno se encuentra en el lugar correcto y en el momento adecuado: En Sevilla Por las esquinas del Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla (Fibes) se celebró este sábado la entrega de las Medallas de la Ciudad con motivo de San Fernando. Entre los homenajeados no figuraba Berlín, el popular personaje surgido de La casa de papel, pero en el Ayuntamiento y en el sector turístico reconocen que este año se está ganando un hueco propio. La serie Berlín y la dama del armiño, rodada en buena parte de la capital andaluza y estrenada el pasado 15 de mayo, con actuación sorpresa de Rosalía incluida, se ha convertido en uno de los mayores éxitos internacionales recientes de Netflix. En apenas dos semanas ha alcanzado el primer puesto en más de cincuenta países y supera ya los 6,2 millones de visualizaciones. Si mantiene el ritmo de sus primeros días, podría cerrar sus tres primeros meses en el entorno de los 50 o 60 millones. Pocas campañas de promoción turística podrían igualar el impacto de una producción que ha llevado a millones de espectadores imágenes de la Plaza de España, el Alcázar o las calles del centro histórico. Sevilla vuelve así a colarse en los hogares de medio mundo, esta vez de la mano de un ladrón elegante y una banda de ficción convertidos en inesperados embajadores de la ciudad. En Málaga Por las esquinas de Málaga TechPark ha resonado con fuerza la denuncia de su histórico presidente, Felipe Romera, sobre la marcha a Zaragoza de una inversión de más de 1.000 millones de euros de la multinacional Diamond Foundry por la falta de capacidad eléctrica para instalarse en la Costa del Sol. Algunas voces recuerdan, sin embargo, que la elección de la capital aragonesa, anunciada en febrero, respondió a varios factores, entre ellos la disponibilidad inmediata de una gran parcela industrial ya urbanizada y parcialmente construida para otro proyecto, lo que permitirá iniciar su actividad en unos meses. En cualquier caso, la polémica ha vuelto a poner el foco sobre uno de los grandes cuellos de botella del desarrollo económico andaluz. En el parque tecnológico malagueño siguen pendientes proyectos tan ambiciosos como el centro de semiconductores de IMEC, con una inversión prevista de 615 millones de euros, o el macrocentro de datos promovido por Saltburn Holding, valorado en 1.257 millones. En el caso de IMEC, además, el Gobierno ya ha adjudicado por 4,9 millones de euros la infraestructura eléctrica específica que abastecerá al complejo. La Junta de Andalucía ha evitado entrar en la controversia concreta de Diamond Foundry, pero recuerda que en la provincia hay más de 16.000 viviendas cuya construcción permanece bloqueada por la falta de capacidad en la red eléctrica. En Granada Por las esquinas de las comarcas almendreras de Granada y Almería se vive este año una paradoja. Andalucía espera una cosecha cercana a las 47.000 toneladas, un 18% superior a la del año pasado, en una campaña que confirma el auge de un cultivo que no deja de ganar terreno en el campo español. Sin embargo, el crecimiento regional esconde realidades muy distintas. Mientras Sevilla se consolida como primera provincia productora andaluza con casi 18.000 toneladas y Córdoba supera las 11.700, las heladas de primavera han provocado un auténtico desplome en Granada, donde la cosecha caerá un 50%, con graves daños en comarcas como Baza, Huéscar o Guadix. Almería logra resistir, aunque también ha sufrido pérdidas importantes en algunas zonas productoras. El cambio refleja además una transformación más profunda. Durante décadas, la almendra fue uno de los símbolos de la agricultura californiana y España importaba buena parte del producto que consumía. Hoy la superficie cultivada no deja de crecer y el país se encamina hacia una cosecha récord superior a las 467.000 toneladas. Mientras los agricultores españoles compiten con California en el mercado mundial de la almendra, los productores estadounidenses intentan abrirse paso en otro terreno históricamente dominado por Andalucía: el de la aceituna y el aceite de oliva. A ambos lados del Atlántico, la batalla agrícola se libra cada vez más en los mismos mercados. En el bar Por las esquinas de la barra: "Tengo que actualizarme. Ahora el Papa es un tal Robert y Bad Bunny no es el conejo de la suerte sino un cantante de reguetón..." Las esquinas de los centros de poder en Andalucía dan mucho de sí, sobre todo si uno se encuentra en el lugar correcto y en el momento adecuado: