En la antesala de una nueva movilización de Ni Una Menos, prevista para este miércoles, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, se refirió al femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años cuyos restos fueron hallados el sábado pasado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, en el desenlace más trágico de una búsqueda que mantuvo en vilo a la provincia y el país.

En un contexto atravesado por la conmoción social y la creciente presión política sobre el gobierno y el sistema judicial, el mandatario provincial eligió este martes un camino distinto al de la confrontación y evitó responder a la avanzada opositora que denuncia una cadena de responsabilidades institucionales detrás del caso.

Mientras distintos bloques opositores impulsan en la Legislatura un pedido de jury de enjuiciamiento contra los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por presunto "mal desempeño" de sus funciones y exigen la renuncia del ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, Llaryora optó por concentrar su mensaje en el acompañamiento a la familia de la víctima, el reclamo de justicia y la necesidad de profundizar las políticas de prevención de la violencia de género.

Durante un acto oficial por el Día del Bombero Voluntario, el gobernador rompió el silencio público sobre el caso y expresó su "profundo dolor" por lo sucedido. "Estamos viviendo momentos muy duros, difíciles y tremendos. Es imposible encontrar palabras que alcancen para describir el dolor, la bronca y la conmoción que generan hechos de estas características", afirmó.