La remoción de Andrés Jouannet de la Subsecretaría de Seguridad Pública terminó teniendo un desenlace distinto al que inicialmente se proyectaba. Aunque durante la mañana de este martes se confirmó su salida de la Subsecretaría de Seguridad Pública, el Presidente José Antonio Kast resolvió mantener al dirigente de Amarillos dentro del gobierno y le pidió continuar colaborando desde el Segundo Piso de La Moneda.La decisión fue comunicada por el propio Mandatario durante una reunión que ambos sostuvieron a eso de las 11.45 horas en Palacio, pocas horas después de que el ministro de Seguridad, Martín Arrau, les informara -a él y a la subsecretaria de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana- que no seguirían formando parte del equipo del ministerio.Según conocedores de la conversación, Kast le explicó al exsubsecretario que los cambios respondían a una lógica asociada a la instalación de Arrau al frente del ministerio. El Presidente le transmitió que consideraba necesario que el titular de Seguridad pudiera empoderarse, conformar un equipo de su confianza y con el que se sintiera cómodo para enfrentar una de las áreas más sensibles de la administración.Pero el Mandatario también quiso entregarle una señal política. Durante la reunión, le manifestó que valoraba el trabajo que había desarrollado durante estos meses y que su salida de la cartera no debía interpretarse como un distanciamiento con el gobierno.Fue en ese contexto que ambos abordaron alternativas para mantenerlo vinculado al Ejecutivo. 29/05/2026 - ANDRES JOUANNET, SE RETIRA DEL PALACIO DE LA MONEDA Foto: Mario Tellez MARIO TELLEZ La fórmula que terminó imponiéndose fue su incorporación al Segundo Piso de La Moneda, donde colaborará junto al equipo encabezado por el jefe de asesores presidenciales, Alejandro Irarrázaval. En ese lugar, la idea es que haga seguimiento a materias relativas a la política migratoria. Según quienes conocen la conversación, Kast incluso dejó abierta la posibilidad de evaluar otras funciones en el futuro.La determinación presidencial se produjo después de que, durante gran parte del día, distintos dirigentes hicieran llegar a Palacio su inquietud por la salida de Jouannet. A diferencia de lo ocurrido con la subsecretaria Quintana -cuya continuidad venía siendo objeto de cuestionamientos desde hace semanas-, la remoción del exdiputado de Amarillos generó resistencia en sectores que valoraban tanto su desempeño en el ministerio como su capacidad de articulación política.En Renovación Nacional (RN), donde había construido una relación fluida con varios parlamentarios, las críticas fueron inmediatas. El senador Andrés Longton sostuvo que Jouannet “estaba haciendo su trabajo” y advirtió que removerlo “sin más puede constituir un error político”, considerando el momento que atraviesa la agenda de seguridad.En la misma línea, el diputado Diego Schalper lamentó la decisión y destacó que “además de entender mucho de seguridad, pienso que su experiencia y aporte político enriquecen al gobierno y al ministerio”.Las críticas también surgieron desde Demócratas. El senador Matías Walker sostuvo que Jouannet “estaba haciendo la pega” y relevó tanto sus propuestas para fortalecer el ingreso y permanencia en las policías como el hecho de que aportaba amplitud política a la administración.En Palacio también recibieron otro argumento de parte de dirigentes oficialistas: que la permanencia de Jouannet contribuía a reforzar la idea de un gobierno con capacidad de incorporar figuras provenientes de distintos sectores políticos y no únicamente de los partidos de la coalición.La preocupación no se limitó a quienes respaldan al Ejecutivo. Durante la jornada también surgieron cuestionamientos desde la oposición. El jefe de bancada socialista, Raúl Leiva, valoró la capacidad de diálogo que había exhibido Jouannet con el Parlamento, mientras que el diputado Daniel Manouchehri afirmó que no comprendía las razones detrás de su salida.El diputado independiente Jaime Araya sostuvo que el exsubsecretario se caracterizaba por su voluntad de diálogo y capacidad de articulación política, mientras que desde el Partido Comunista el diputado Bernardo Salinas destacó que, en medio de las dificultades que enfrentó la cartera, era una de las autoridades con mayor manejo de los temas de seguridad.En el Congreso, de hecho, existía una percepción relativamente extendida respecto de que Jouannet se había transformado en uno de los principales puentes entre el ministerio y los parlamentarios. Su experiencia legislativa, sumada a su trayectoria política previa, le permitió construir relaciones transversales y transformarse en uno de los principales interlocutores de la cartera durante la gestión de la hoy exministra Trinidad Steinert.Esa valoración terminó influyendo en la forma en que se gestionó su salida. Distintas fuentes coinciden en que las gestiones realizadas durante el día contribuyeron a que el exsubsecretario recibiera una señal explícita de respaldo presidencial y a que se buscara una fórmula para mantenerlo dentro de la administración.Hacia el final de la jornada, el gobierno reveló el nuevo diseño del Ministerio de Seguridad impulsado por Arrau. Durante la tarde, La Moneda informó que Kast, tras conversar con el ministro, designó a Pilar Giannini como nueva subsecretaria de Seguridad Pública, y a Gonzalo Guerrero, como subsecretario de Prevención del Delito.Ambos se desempeñaban hasta ahora como asesores de confianza del ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien -con estos movimientos- incrementó su influencia en Palacio. Con los nombramientos, Arrau completa la conformación de un equipo propio para conducir el ministerio, mientras Jouannet inicia una nueva etapa dentro del gobierno desde Palacio.