Las AFP están preparando la última licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) que les tocará organizar, el que corresponde al seguro colectivo más grande que hay en el país, que cubre a unos 6 millones de afiliados del sistema de pensiones y que significa anualmente el pago de una prima cercana a US$1.900 millones. Esta es la subasta final que lanzarán las AFP, dado que pronto dejará de ser una de sus obligaciones, tal como lo estableció la reforma de pensiones de 2025, que traspasa el SIS al Seguro Social desde agosto de este año. El Seguro Social absorberá la prima de cargo del empleador que actualmente lo financia, que ha fluctuado entre 1,3% y 2,3% de la renta imponible, y que hoy se ubica en 1,62%.Por esta razón actualmente se tramita un proyecto de ley en el Congreso para que las siguientes licitaciones del SIS sean realizadas por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), que es el organismo público, de carácter técnico y autónomo, encargado de gestionar el Seguro Social.Y la subasta que están preparando en este momento las AFP, que cubrirá el SIS por doce meses, promete un cambio relevante. Si bien inicialmente estaban ideando las bases de licitación en virtud de una administración de la prima, tal como había ocurrido en los últimos seis años, ahora se encuentran reformulando las bases para que vuelva a firmarse un contrato con las compañías de seguro según prima de riesgo, como ocurría previo a la pandemia. En la actualidad lo que hacen las compañías de seguros es básicamente cobrar lo que cuesta el SIS, según cómo se mueva la siniestralidad, y adicional a ello obtienen una comisión por esa administración. Es decir, no está funcionando como un seguro como tal, ya que no existe un esquema de riesgo donde las compañías hagan sus estudios actuariales, tarifiquen y en base a eso puedan ganar o perder, poniendo en juego su patrimonio según el comportamiento futuro de la siniestralidad.El cambio, para volver a prima de riesgo, señalan quienes conocen de la situación, lo empujó la misma Superintendencia de Pensiones. Al consultar al regulador sobre ello, explicó que “en febrero y abril del presente año, la Superintendencia de Pensiones informó mediante oficio de sus observaciones respecto de las propuestas de bases de licitación por prima de administración que presentaron las AFP”.Agregó que “en el oficio del mes de abril pasado, la Superintendencia de Pensiones, en virtud de las atribuciones que le confiere la ley, les sugirió a las administradoras evaluar, como alternativa, efectuar una licitación bajo la modalidad de prima de riesgo”.En todo caso, el regulador aclaró que “la decisión de qué modalidad utilizar para efectuar la licitación (...) compete a las administradoras, aspecto que fue reforzado por esta Superintendencia en reunión de lobby solicitada por la Asociación de AFP. El próximo 9 de junio es la fecha que la Asociación de AFP A.G. informó a la Superintendencia que está considerando para efectuar el llamado a licitación”. La licitación debería adjudicarse a más tardar en la primera quincena de julio. El debateEste asunto fue debatido también en el Congreso hace algunas semanas, cuando se discutió el proyecto que traspasa el SIS al Seguro Social. Allí el presidente del FAPP, Enrique Marshall, deslizó que cuando el SIS esté a cargo de ellos, buscarán hacer cambios en la licitación. “Este seguro, que era propiamente un seguro hasta hace unos años atrás, derivó en un seguro que opera bajo un régimen de administración. Eso quiere decir que el riesgo no está siendo asumido 100% por las compañías de seguros, sino que hay una administración. Bajo ese régimen, el riesgo en última instancia lo estaban asumiendo los empleadores. Es decir, si subía, si había una siniestralidad mayor, si los costos subían, ese costo lo asumían los empleadores”, señaló Marshall a los parlamentarios. Pero dijo que a futuro ese riesgo lo tendría que asumir el Fondo.El presidente de la Asociación de Aseguradores, Alejandro Alzérreca, también explicó este asunto a los senadores hace un par de semanas: “Las compañías de seguro, cuyo rol es precisamente asumir y gestionar los riesgos, en el esquema actual no asumen ningún riesgo, salvo un riesgo muy marginal (...) por lo tanto, los riesgos hoy día están centrados en los empleadores, mañana en el FAPP si seguimos con este mismo esquema de contratos de administración”.El presidente de la industria aseguradora dijo en ese momento que “nosotros creemos que es necesario, para fortalecer la sostenibilidad del SIS, que pasemos a prima de riesgo, porque si las compañías de seguro no tienen costos, en términos de que no son responsables de asumir el monto de las indemnizaciones a pagar, obviamente el incentivo a gestionar el riesgo, hacer prevención, control de fraude, es mucho menor que si fuera con cargo a su patrimonio".La idea de pasar de un rol de la industria aseguradora de administración, a riesgo, es justamente alinear mejor los incentivos. Esto, considerando además que el SIS es lo que genera la mayor incertidumbre sobre la sostenibilidad del FAPP, “porque tiene enormes riesgos al recaudar un activo fijo y tener un pasivo variable”, según reconoció el exsuperintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, el domingo en entrevista con Pulso.El actual superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, también se refirió a este asunto frente a los senadores hace un par de semanas: “Nos interesa que las compañías dejen los contratos por administración y vayan a contratos por riesgo. Ahora, la decisión de ir a contratos por riesgo o por administración es absolutamente de las AFP. Nosotros lo que revisamos es que las bases se ajusten con la normativa”.Ese mismo día, el presidente de la Asociación de AFP, León Fernández de Castro, explicó que en 2020 “no hubo un camino posible de hacer algo distinto en su minuto que un contrato por administración. El problema después, es salirse de esos contratos, esa es la complejidad”.De Castro confesó en esa oportunidad que “nosotros lo que quisiéramos es estar a riesgo, por supuesto. Un contrato por administración lo que hace es pasar a un tercero la administración financiera de la reserva, el riesgo está en las AFP. Nosotros no queremos estar ahí, nosotros no somos compañía de seguros”.El economista y director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, David Bravo, recuerda que una de las recomendaciones que ha hecho desde hace varios años es que se tiene “que volver a los contratos con prima por riesgo, porque ese es el negocio de las compañías de seguro, básicamente son expertas en administrar riesgos, no en administrar la caja. Y el sistema también funciona porque eso hace que los aseguradores, al mismo tiempo, estén preocupados de cuidar, de preocuparse de la prevención, de estar atentos. En el caso de una administración de prima, simplemente ellos van comunicando los siniestros a las AFP y se hace una liquidación. Entonces, esto era algo irregular”.La licitación más compleja del SISEn 2020 ocurrió la licitación más compleja desde la creación del SIS. La primera subasta que hicieron las AFP en abril de ese año, fue declarada desierta de manera inédita. En la segunda, hecha en mayo, llegaron ofertas de solo dos compañías de seguros que se adjudicaron el 20% de las fracciones disponibles.En el tercer remate, las AFP se vieron obligadas a cambiar las bases de licitación, ya no a por riesgo, sino que a por administración, y luego la Superintendencia de Pensiones tuvo que instruir a las AFP un procedimiento especial, que contemplaba negociar el contrato directamente con las compañías de seguros de vida. Se terminaron de adjudicar todas las fracciones y desde entonces las subastas se han hecho bajo esa misma fórmula de administración, ya por seis años. El poco interés que hubo en ese momento por parte de las aseguradoras para ofertar por el SIS ocurrió por varios factores. Justamente hay dos grandes riesgos que las compañías de seguros deben medir para definir sus ofertas por el SIS. El primero, es hacer una proyección de la siniestralidad, es decir, cuántas personas estiman que se van a invalidar en el periodo. Y el segundo, es el riesgo de tasas. Pero en 2020, tras el estallido social y la crisis económica que provocó el coronavirus, ambos factores tenían mucha incertidumbre. En ese momento las tasas de interés estaban bajas en el país, y eso implica que el costo para una aseguradora de financiar el siniestro es mayor. Por ese entonces no era claro qué iba a pasar con la tasa de interés dada la incertidumbre.Además, veían que en los años previos a 2020, había existido un aumento relevante en la siniestralidad, y había aumentado el monto promedio involucrado en cada siniestro. Luego la incertidumbre continuó con los retiros de AFP y de rentas vitalicias, al igual que con el proceso constitucional. Por eso se optó por seguir bajo el esquema de administración, dado que el ruido existente podía generar un incremento relevante en la prima. A mayor riesgo, más precio. Pero ahora que el riesgo se ha ido disipando, las AFP intentarán volver al esquema anterior, por riesgo. Desde la industria aseguradora estiman que esta vez sí habrá ofertas, el tema es: a qué precio. Todos los ojos ahora están puestos en la prima que logrará la subasta, que es con cargo al empleador. Esto también prepara el terreno para que el FAPP vea la situación actual de la licitación y los posibles ajustes que tendrá que hacer para asegurar la sostenibilidad del Seguro Social.
AFP preparan su última licitación del SIS, con un cambio: apostarán a volver a prima de riesgo con aseguradoras - La Tercera
No han lanzado una subasta con un esquema de este tipo desde hace seis años, cuando en 2020 se vivió la fallida licitación del SIS que les obligó a hacer contratos por administración con las compañías de seguros, y ya no por riesgo. Eso ahora podría cambiar. Todos los ojos están puestos en la prima que logrará la licitación, que es con cargo al empleador.
AFP lanza última subasta del SIS (6M afiliados, US$1.900M/año) con cambio: de prima de administración a prima de riesgo. Alinea incentivos del sector asegurador—con riesgo a cargo, aumenta gestión de sinistralidad y fraude, mejorando sostenibilidad del sistema que hoy recae en empleadores.











