El socio director observa un aumento de reestructuraciones de empresas familiares, lo que muestra que "hay problemas en la econom�a".Eduardo Pedrosa Negrete (Sao Paulo, Brasil, 1961) dirige Pedrosa Lagos con la misma templanza con la que monta a caballo. Bajo su mando, la firma no sigue una estrategia comercial agresiva a diferencia de otros despachos. "El crecimiento econ�mico no es nuestro principal objetivo. El desarrollo empresarial es la consecuencia natural de un sistema org�nico basado en el trabajo y en la cercan�a con los clientes", afirma.El directivo concibe la firma como "una plataforma de crecimiento personal". Las cifras le avalan: de los 17 socios actuales, 15 han desarrollado casi toda su carrera en el bufete. Bajo esta premisa, solo valora el crecimiento como una v�a para el "desarrollo de los profesionales" dentro del proyecto. "Si no creces, no puedes hacer m�s socios", sentencia. En un mercado legal marcado por la entrada del capital privado, Pedrosa Lagos se mantiene firme a su independencia. Pese al inter�s que ha despertado en varios fondos, el socio director es tajante: "Ni quiero abordar adquisiciones, ni necesitamos capital porque tenemos una buena situaci�n financiera". No obstante, evita convertir esta postura en un "dogma" incuestionable: "Si en un momento determinado vemos que asociarnos o integrarnos en un grupo es bueno para nuestro equipo y nuestros clientes, se puede plantear".Esa fidelidad al modelo propio se refleja en su cartera. El despacho trabaja principalmente con empresas familiares espa�olas, que representan el 95% de su negocio, y a las que proporcionan un "acompa�amiento total" en todas las �reas del derecho econ�mico. "No somos un despacho de temas, somos un despacho de clientes", sentecia Pedrosa. En el actual tejido empresarial, identifica dos grandes desaf�os a los que se enfrentan las compa��as. A nivel externo, la "inseguridad jur�dica", y en el interno, la sucesi�n. Tras cuatro d�cadas asesorando a este tipo de compa��as, Pedrosa explica que muchas se encuentran en pleno relevo generacional o valorando su venta. La transici�n -ya sea mediante profesionalizaci�n, sucesi�n o desinversi�n- resulta compleja, no solo por su dimensi�n empresarial, sino tambi�n por su componente emocional, al confluir distintos miembros de la familia con intereses y expectativas diversas. Por ello, destaca la necesidad de estructuras jur�dicas "que funcionen, se adapten a sus necesidades y eviten beligerancias futuras".A estos retos se suma la relaci�n con la administraci�n. Pedrosa advierte que la digitalizaci�n ha debilitado el trato con los organismos p�blicos. "Antes hab�a mucha m�s relaci�n con inspectores de Hacienda o de la Seguridad Social; ahora todo es mucho m�s virtual e informatizado", lamenta, se�alando que esa p�rdida de contacto humano dificulta la resoluci�n de ciertos asuntos.Asimismo, la firma tambi�n asesora a multinacionales y fondos de inversi�n, "mayoritariamente extranjeros", adem�s de family offices espa�oles, consolidando una cartera diversificada. "Trabajamos con grandes inversores en temas inmobiliarios yo dir�a que ahora en toda Espa�a y los acompa�amos en todo el proceso de compra de edificios o de empresas inmobiliarias.", admite. Debido al actual contexto internacional la firma detecta un "cierto par�n" en algunas operaciones en negociaci�n. Sin embargo, el clima de incertidumbre global no ha afectado mucho a la firma ya que el 50% de su facturaci�n proviene de igualas y el otro 25% de cliente recurrente. "Los clientes necesitan seguir presentando declaraciones de impuestos, temas de Seguridad Social, celebrando juntas de socios, aprobando cuentas...", explica. De hecho, en los �ltimos meses, han observado un aumento en los casos de reestructuraciones de empresas familiares y reestructuraciones financieras. "Esto muestra que hay problemas en la econom�a", admite.De cara a los pr�ximos cinco a�os, el despacho se marca el objetivo de promocionar entre tres y cinco nuevos socios de la casa y seguir la estela internacional de sus clientes. "Estamos muy enfocados en seguir a nuestros clientes en el mercado sudam�ricano, especialmente en Sao Paulo", explica Pedrosa, reafirmando un modelo donde el servicio sigue a la inversi�n, ya sea mediante alianzas estrat�gicas, como la que tienen con MSI Global Alliance (MSI), o acuerdos con firmas locales.La inversi�n en IA es otro de los objetivos estrat�gicos de la firma. "Ahora estamos subcontratando profesionales que nos ense�en a rentabilizarla y a hacer uso de ella", se�ala. Adem�s, advierte de que reforzar� a aquellos abogados que tengan claro que la IA es "un medio, no un fin", y sigan apostando por las relaciones personales.Eduardo Pedrosa expresa su preocupación por la formación del talento joven en un contexto de innovación. "El reto está en cómo transmitirles una profunda reflexión jurídica y que utilicen la IA para seguir creciendo como personas y desarrollando su intelecto", concluye.