El pasado 23 de mayo de 2026, el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso el proyecto de ley denominado "Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias", conocido como el Súper RIGI. El texto oficial apunta de forma exclusiva a actividades económicas que hoy no existen en el país o cuyo grado de desarrollo es puramente experimental: inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital estratégica e industrialización de minerales.

“Cualquier ciudadano debería entusiasmarse ante la posibilidad de que Argentina desarrolle semiconductores, autos eléctricos, centros de datos de inteligencia artificial, biotecnología avanzada o que avance en la industrialización de los minerales cordilleranos”, señala el informe de Audemus.

De acuerdo con la consultora, al leer el proyecto con atención se verifica que “no se observa ninguno de los elementos clave que aparece en cualquier estrategia de desarrollo productivo”.

No hubo baja de impuestos para la economía real, pero el Súper RIGI multiplicará el rojo fiscal de USD 1.800 M que ya generó el RIGI

El texto oficial no exige inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) local, ni encadenamiento productivo, ni un mínimo de empleo calificado. A cambio, “entrega estabilidad fiscal por 30 años sin contrapartidas verificables y cede la jurisdicción para resolver conflictos a tribunales arbitrales internacionales”.