En su primera comparecencia en el Senado, el secretario del DHS rechaza las denuncias sobre el centro de detención Delaney Hall

En su primera comparecencia en el Senado desde que fuera nombrado secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin evitó comprometerse este jueves a que su departamento vaya a cumplir órdenes judiciales que busquen frenar las actividades de las agencias migratorias a su cargo, argumentando que muchas de ellas están politizadas. El exsenador de Oklahoma respondía así a las preguntas del senador Chris Murphy, con quien protagonizó los momentos más tensos de su audiencia ante el subcomité de asignaciones presupuestarias para la seguridad nacional, celebrado en el Capitolio.

La Casa Blanca solicita 63.000 millones de dólares en su presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) —del que depende el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Protección Fronteriza (CBP)— para 2027, una disminución de 2.200 millones de dólares con respecto a 2026.

Durante la audiencia, el senador demócrata por Connecticut afirmó que el DHS ha incumplido 94 fallos judiciales. “Esta violación generalizada de las órdenes judiciales —cabe reconocerlo— ocurrió en gran medida antes de que usted asumiera el cargo; y, como senador, siempre me pareció alguien a quien le importaba el Estado de derecho”, dijo Murphy. ¿Implementará o no las órdenes judiciales?, preguntó, a lo que Mullin respondió: “Si no creyéramos que los tribunales están politizados, probablemente podría responder a eso. Pero vemos una y otra vez tribunales que utilizan su poder para expresar su opinión política, no solo para defender el estado de Derecho”.