El individuo realizó un forado en el cerco perimetral para acceder al recinto.La Policía de Investigaciones (PDI) de Chile trabaja para dar con el paradero de un solitario grafitero que, la noche del domingo pasado, burló la seguridad del Aeropuerto de Santiago e ingresó a la losa para pintar con aerosol la turbina de un avión que se encontraba estacionado, perteneciente a la empresa JetSMART. El sujeto, identificado como “centeee”, publicó fotos y videos alardeando de su hazaña en su cuenta de Instagram, asunto que llevó a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) a estampar la denuncia. PUBLICIDAD“El individuo habría realizado un forado en el cerco perimetral para acceder al recinto, lugar donde permanecen estacionadas aeronaves fuera de operación, procediendo a vandalizar una de ellas con grafitis”, señalaron desde la DGAC mediante un comunicado. “Nuestra institución manifiesta su total rechazo a cualquier vulneración de la seguridad aeroportuaria, condenando enérgicamente lo sucedido. Asimismo, se compromete a llevar a cabo una detallada investigación interna para determinar eventuales responsabilidades, revisar los protocolos de seguridad asociados al área afectada e implementar las modificaciones y acciones disciplinarias que correspondan”, complementaron. PUBLICIDADEl grafitero subió un publicación, pero rápidamente dio de baja su cuenta de Instagram. Consultado por BioBíoChile, el abogado penalista y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, Rodrigo Guerra, explicó que el grafitero arriesga hasta 5 años de cárcel y una multa que podría elevarse por sobre los $1.500.000 pesos (USD 1.690).Consultado sobre si “grafitear” un avión tiene la misma pena que rayar la casa de un vecino, el legista explicó que la pena es la misma, pero “la diferencia radica en la cuantía del daño“.PUBLICIDAD“Es importante indicar que la pena asociada a aquellos daños con mira de impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones, bien se cometiere el delito contra empleados públicos, bien contra particulares que, como testigos o de cualquiera otra manera, hayan contribuido o puedan contribuir a la ejecución o aplicación de las leyes, contemplan la pena de 541 días a 5 años y multa de hasta $1 millón 500 mil pesos“, complementó. Finalmente, Guerra recordó que el individuo subió fotos y videos a su cuenta de Instagram, medios de prueba que deben “ser valorados según las máximas de la experiencia, los principios de la lógica y los conocimientos científicamente afianzados. Es un antecedente que debe ser ponderado por el tribunal conforme a la sana crítica“, remató al medio citado. PUBLICIDAD