Los fenómenos astronómicos de gran escala suelen manifestarse sin previo aviso, transformando la rutina de regiones densamente pobladas en un instante de desconcierto general. Cuando eventos de origen cósmico interactúan con la atmósfera terrestre sobre zonas urbanas, la falta de información inmediata suele propiciar una oleada de conjeturas que van desde catástrofes climáticas y movimientos telúricos hasta teorías sobre actividad aeroespacial anómala, requiriendo la intervención urgente de agencias especializadas para esclarecer la verdadera naturaleza del suceso. Por qué explotó el cohete New Glenn de Blue Origin: las claves técnicas detrás del desastre Un impacto sónico que alarmó a varios estados El sábado pasado, un doble estruendo sónico retumbó con fuerza a lo largo de la región de Nueva Inglaterra, en el noreste de los Estados Unidos, provocando vibraciones en viviendas, alterando el comportamiento de las mascotas y desencadenando un aluvión de consultas alarmadas en las redes sociales. Tras dos días de análisis y recopilación de datos, la NASA reveló los detalles exactos del fenómeno. La causa del alboroto fue el ingreso de un meteorito compuesto por material natural (descartando la hipótesis de chatarra espacial o satélites fuera de control) que medía 1,52 metros de diámetro y poseía un peso comparable al de un elefante.