Por primera vez en dos décadas, el futbol empieza a imaginarse sin ellos. Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Luka Modric y Neymar da Silva Santos Jr. llegan al Mundial 2026 como sobrevivientes de una era que transformó el juego, el negocio y hasta la forma de entender el deporte.
Los cuatro, cada uno a su manera, simbolizaron algo más que victorias: fueron fenómenos globales, referentes de una generación y protagonistas de una rivalidad que marcó una época.
El torneo de Estados Unidos, México y Canadá será, probablemente, su despedida. Messi ya conquistó la Copa del Mundo en Catar 2022; Cristiano persigue todavía ese trofeo que se le resiste; Modric quiere prolongar una vez más el milagro croata; y Neymar, castigado por las lesiones, llega como el invitado inesperado que, en principio, se perderá los primeros partidos tras un nuevo contratiempo muscular.
Messi, por fin liberado
La imagen de Messi levantando la Copa del Mundo en el Estadio Lusail cerró una herida que lo acompañó durante gran parte de su carrera. Durante años convivió con la comparación inevitable con Diego Maradona y con la sospecha de que, sin un Mundial, jamás ocuparía el mismo lugar en el imaginario argentino.












