La expiración de la prueba gratuita de un programa informático es el nuevo obstáculo en la causa que investiga el auge y caída de la criptomoneda $Libra, una presunta estafa transnacional que tiene en el centro al presidente argentino, Javier Milei. Con ocho meses de retraso, la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) respondió un pedido del fiscal que lidera la investigación, Eduardo Taiano, explicando que no dispone de los recursos necesarios para analizar lo que podría ser un elemento clave: el destino de transferencias por casi cinco millones de dólares que salieron de billeteras digitales asociadas al estadounidense Hayden Davis —CEO de la empresa que creó $Libra— en los días previos a que Milei promocionara la criptomoneda en su cuenta de X. La UFECI, que ya había logrado identificar antes una serie de movimientos de dinero encriptados, explicó que en ese momento contaba con una demo de un software de alta complejidad utilizado para rastrear operaciones con criptoactivos e identificar flujos de fondos. Pero la versión gratuita expiró y, en el marco del ajuste presupuestario impuesto por el Estado, todavía no ha logrado adquirirlo. La información fue publicada por el diario local La Nación y corroborada por EL PAÍS de fuentes judiciales. El análisis solicitado es sobre transferencias hechas en tres fechas (30 de enero de 2025, 3 y 13 de febrero de 2025) por un total de 4.780.100 dólares. La primera de ellas, de 499.000 dólares, coincide en día y horario con una visita que Davis hizo a Javier Milei en la Casa Rosada y todas son previas al mensaje del presidente que desató el escándalo de alcance internacional, el 14 de febrero de 2025.El impulso que le dio el presidente a esa moneda digital recién nacida provocó que gran cantidad de personas compraran $Libra, que escaló un pico violento de valorización y se desplomó luego, dejando un tendal de damnificados y unos pocos grandes ganadores con acceso a información privilegiada. Los fondos para su operación inicial fueron transferidos en los cinco minutos previos por sus desarrolladores, los mismos que pocas horas después vendieron sus tenencias de la moneda ya disparada y se retiraron con ganancias de entre 80 y 100 millones de dólares. Parte de esa operatoria fue confirmada por el propio Davis, con quien Milei había firmado 15 días antes un contrato confidencial en el que lo declaraba como su asesor en materia cripto. Si el presidente o personas de su entorno cobraron por la promoción de la criptomoneda en redes, es la gran pregunta de la investigación, que se ha alimentado de distintas sospechas. Peritos judiciales, por ejemplo, recuperaron del teléfono del empresario Mauricio Novelli —quien habría oficiado de nexo entre Hayden Davis y el presidente— un presunto acuerdo por cinco millones de dólares por el apoyo de Milei al proyecto y también decenas de llamadas entre ellos el día del lanzamiento de la criptomoneda.“Qué casualidad: el análisis que no podían realizar era justamente sobre transferencias por 4.780.100 dólares, que son los fondos que terminaron en manos de Mauricio Novelli, socio y hombre de extrema confianza de Javier Milei y Karina Milei. No nos olvidemos que esta información la aportamos desde la querella y no fue un descubrimiento de la fiscalía, nosotros lo hicimos sin recursos económicos y en 10 días”, señaló Martín Romeo, uno de los querellantes de la causa. Además, indicó que durante los ocho meses en que la UFECI se demoró en responder nadie fue informado de la situación, “simplemente dejaron pasar el tiempo”. “Si realmente una investigación de semejante magnitud depende de una licencia de software, estamos frente a un problema institucional gravísimo”, apuntó. Según pudo saber EL PAÍS, el fiscal Taiano redireccionó el pedido de análisis a la Policía Federal, que —al igual que otras dependencias estatales— sí cuenta con la tecnología requerida, pero no hay certeza respecto del plazo que demorará. “Están trabajando en eso”, aseguraron en su oficina. El objetivo final del análisis es revelar quién está detrás de operaciones anónimas realizadas mediante la tecnología blockchain. La justicia pudo lograrlo en el caso de Orlando Mellino —un jubilado que recibió más de 1 millón en criptomonedas de Davis y por cuya billetera virtual circularon hasta 6 millones— y también en el de Novelli y su socio Manuel Terrones Godoy, que, de acuerdo al expediente, entre enero y febrero de 2025 recibieron de Davis más de 730.000 dólares digitales.