Lejos de retirar la acusación de irregularidades en el conteo de votos de la primera vuelta electoral el pasado domingo, el presidente colombiano Gustavo Petro dejó entrever el martes que cuenta con pruebas para justificar su decisión de no reconocer el resultado. “Dije que no reconocí los datos del preconteo del software de los hermanos Bautista es porque tengo datos”, afirmó el presidente colombiano en su cuenta de X. Según el casi terminado escrutinio oficial de las elecciones del domingo, el candidato populista de la derecha radical, Aberlaro de la Espriella, se impuso por solo 673.000 votos al candidato de izquierdas, Iván Cepeda, apoyado por Petro. Una reñida segunda vuelta se disuptara el próximo 21 de junioPetro alegó que se cometieron irregularidades en 5.300 mesas electorales, realizando modificaciones al software de conteo que pueden haber inflado el voto de Abelardo de la Espriella. En otras declaraciones, el presidente planteó que se había inflado el censo electoral, añadiendo casi 900.000 votantes. Centró la acusación en la empresa privada Thomas Greg and Sons, responsable desde hace años del llamado preconteo de votos en Colombia que se publica antes del escrutinio oficial. Hace tiempo que Petro viene arrojando sospechas sobre la fiabilidad de esta empresa multinacional colombiana, que, entre diversos servicios de tramitación, gestiona el sistema electrónico de contabilización rápida de los votos. Participada por dos hermanos, Felipe, Camilo y Fernando Bautista, la empresa, que tiene sede en el paraíso fiscal de Guernesey, hace años que gestiona el preconteo. “La misma empresa gestionaba el preconteo cuando Petro ganó las elecciones en 2022”, dijo un experto en tecnología electoral en Bogotá que descartó las acusaciones de irregularidades. Lo que puede dar más credibilidad a las denuncias de Petro es que los hermanos fueron condenados en Estados Unidos hace 20 años por fraude bancario. El jurista Rodrigo Uprimny, que no está alineado con la oposición a Petro, dijo sobre la denuncia de Petro: “No veo justificación. No tiene valor jurídico pero sí un valor político”.En un inicio, las denuncias de fraude del presidente fueron secundadas tibiamente por Cepeda. Pero el candidato presidencial parece haber decidido distanciarse. El lunes anunció que en las investigaciones realizadas por su campaña no se había detectado indicios de fraude. Ninguno de los observadores electorales, que incluyeron equipos del Parlamento Europeo, la Organización de Estados Americanos y el Centro Carter, ha denunciado irregularidades. Con el 99,9% de los votos escrutados, la coincidencia entre los datos oficiales y el preconteo fue de casi el 100%. De la Espriella obtuvo 10,3 millones de los votos, equivalente al 43,7% , frente a 9,7 millones —casi el 41%— para Cepeda. La motivación, aunque sea política, de la denuncia de fraude presidencial puede ser contraproducente. “El énfasis en la posibilidad de un fraude no acerca a nadie, sino que asusta y hace más difícil cualquier alianza”, dijo el periodista Rodolfo Coronel en su informativo en YouTube.