Un tribunal iraní rechazó la apelación de Craig y Lindsay Foreman, la pareja británica condenada en Irán por presunto espionaje. La decisión agrava una situación que ya era crítica: al momento de conocerse el fallo, Craig llevaba 25 días en huelga de hambre y Lindsay, 16. Su familia exigió al Gobierno del Reino Unido que abandone la "diplomacia silenciosa" y aplique presión real sobre Teherán.La pareja, oriunda de East Sussex, fue arrestada el 3 de enero de 2024 en Kerman, sur de Irán, mientras atravesaba el país en moto durante un viaje alrededor del mundo con destino a Australia. Salieron del Reino Unido en noviembre de ese año con visas iraníes en regla, un guía contratado y un itinerario aprobado. Aun así, fueron acusados de espiar para el Reino Unido e Israel, juzgados y condenados en febrero pasado a diez años cada uno en la prisión de Evin, en Teherán.El hijo de Lindsay, Joe Foreman, radicado en Folkestone, Kent, fue quien encabezó la campaña pública por la liberación del matrimonio desde el primer día. Tras conocerse el rechazo de la apelación, Joe se reunió el lunes con funcionarios de la Cancillería británica —el Foreign, Commonwealth and Development Office (FCDO)— pero salió de esa reunión sin respuestas concretas sobre qué acciones diplomáticas se están tomando frente al gobierno iraní, según informó el Daily Mail."Durante meses, este caso fue manejado a través de un proceso que no produjo ningún avance significativo ni mucha transparencia. Mi preocupación ahora es que estamos atrapados en un ciclo de gestión pasiva en lugar de una resolución activa. El dial tiene que pasar de simplemente monitorear la situación a aplicar urgencia y presión diplomática real", afirmó Joe al medio británico. El rechazo de la apelación llega después de que la propia pareja fuera excluida de su audiencia. Tampoco está claro si Craig y Lindsay recibieron un informe completo de lo que se argumentó en su nombre. Joe reveló que les pidieron firmar documentos que no podían leer —y que se negaron—, pero que desconoce los detalles de cuándo ocurrió eso ni qué decían esos papeles. El caso pasó ahora a la Corte Suprema de Irán, aunque la familia admite que no comprende los plazos ni el procedimiento que seguirá."Fueron condenados en lo que consideramos un juicio fraudulento, se les negó la posibilidad de defenderse correctamente, y la apelación parece haber seguido el mismo patrón. El hecho de que el caso haya escalado a la Corte Suprema de Irán subraya cuán irresuelto e incierto sigue siendo todo", indicó Joe. Las condiciones de detención agravan el cuadro. Según la familia, las celdas están superpobladas e infestadas de ratas. A eso se suma la presión psicológica: en varias ocasiones les cancelaron a último momento las visitas conyugales a las que tienen derecho dentro de la prisión. La comunicación entre ambos fue severamente restringida: solo pueden hablar de forma muy breve y en condiciones controladas.Huelga de hambre: la última carta de Craig y LindsayLindsay, quien se desempeña como coach empresarial, y Craig, carpintero, iniciaron la huelga de hambre porque, según Joe, "se quedaron sin formas de lograr que su propio Gobierno actuara". Su estado físico y mental se deteriora. Joe describió a su madre como "desafiante" pero "comprensiblemente al límite". "Ha mostrado una resiliencia extraordinaria durante esta pesadilla, pero hay un límite a lo que cualquier ser humano puede soportar después de más de 500 días preso en un país extranjero bajo estas condiciones", advirtió.El caso tiene un antecedente cercano que la familia no tardó en invocar. Craig y Lindsay están detenidos en las mismas alas de Evin donde estuvo presa Nazanin Zaghari-Ratcliffe, la ciudadana iraní-británica encarcelada casi seis años bajo acusaciones similares y considerada por amplios sectores como una pieza de presión diplomática. El Gobierno le había desaconsejado a la familia contactarse con Richard Ratcliffe, el esposo de Zaghari-Ratcliffe, alegando que pondría a la pareja en riesgo. Finalmente, en junio del año pasado, Joe lo contactó de todos modos. Fue el punto de quiebre: días después de que Israel bombardeara la prisión de Evin —un ataque que dejó al menos 71 muertos—, el Gobierno británico perdió el rastro de la pareja durante un mes entero."Evin estaba siendo bombardeada y la Cancillería no podía decirnos dónde estaban. Soy yo diciéndome: '¿Dónde diablos están mis padres?'", recordó Joe. La embajada británica en Irán tardó un mes en informar que desconocía su paradero. "La embajada básicamente perdió a mis padres. Esa fue la gota que rebalsó el vaso", agregó. La familia lanzó desde entonces una petición en Change.org y una campaña de recaudación en GoFundMe. El FCDO, por su parte, expresó su "decepción" ante el fallo y afirmó que el embajador visitó a la pareja en prisión y que ministros del área se reunieron con la familia en marzo y mayo. La secretaria de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, calificó las condenas como "completamente espantosas y totalmente injustificables". Joe, sin embargo, no ve en esas palabras señal suficiente de acción. "Lamentablemente, la historia sugiere que la Cancillería no es muy buena para sacar a personas inocentes de esta situación", concluyó.
Rechazaron la apelación de la pareja británica condenada en Irán: están en huelga de hambre y su familia acusa al Gobierno británico
El tribunal rechazó el recurso y la salud de ambos se deteriora.Su familia habla de abandono diplomático y el tiempo se agota.
Tribunal iraní rechaza apelación de la pareja británica; ambos en huelga de hambre (25 y 16 días), caso a Corte Suprema. Fracaso de diplomacia pasiva expone riesgos geopolíticos en operaciones estero; governance activa versus reactiva es factor crítico.












