Una encuesta de Alaska y 3 Punto Zero indagó sobre la confianza y expectativas económicas y la confiabilidad sobre los dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente Javier Milei. En ese sentido, los encuestados fueron muy críticos respecto de los dichos de ambos funcionarios, incluso más que sobre la situación económica del país. “Lo peor ya pasó”, dijo Javier Milei. 66,5% de los encuestados le creen poco o nada y solo un 28% le cree “mucho o bastante”. Divididos según su voto en octubre de 2023, sorprende que el 42,3% de los votantes del actual presidente eligieron la opción “le creo poco o nada”, contra un esperado 94,6% de aquellos que votaron a Sergio Massa. Entre las personas que le creen “mucho o bastante”, el porcentaje se conforma con el 49,8% que sí lo votaron.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Algo similar sucede con la afirmación de que “la inflación para adelante se va a derrumbar”. Un 33,7% cree mucho o bastante en eso, frente a un 61% que le cree poco o nada. Dentro de eso, un 40% representa a personas que votaron al libertario en 2023. De todos modos, otro 56,4% aún le cree “mucho o bastante”. Asimismo, respecto del dicho de Milei de que “es mentira que se destruyen puestos de trabajo”, el porcentaje baja aún más con apenas un 25,7% de encuestados que le creen “mucho o bastante” contra un 67% que le cree “poco o nada”. Cuando se divide la muestra en zonas, los residentes del AMBA representan un 76,5% de los desconfiados y los del interior un 62,8%. Relacionado con el escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, su defensa afecta aún más la confianza en sus declaraciones. Apenas un 17,8% confía en que “Adorni es una persona honesta y un hombre de bien”. Mientras tanto, 71,4% de los encuestados afirman creerle “poco o nada”. En este caso, la edad representa una gran estratificación entre la respuesta dada. 57,8% de los jóvenes entre 16 y 29 años desconfían de Adorni, pero el número crece conforme a la edad. Las personas entre 30 y 49 años alcanzan un 67,1% de rechazo y los adultos de 50 años o más marcan un altísimo 80,3%. Encuesta: el desgaste de Javier Milei posiciona a Patricia Bullrich como la dirigente con mejor imagen positiva a nivel nacional Además, respecto de sus votos en 2023, 88,5% de los votantes de Massa están en contra de la afirmación, pero el dato que sorprende es que 53,5% de quienes apoyaron al gobierno y 64% de simpatizantes de Patricia Bullrich también opinan en contra. Las declaraciones de Caputo Por su parte, Luis Caputo, ministro de Economía, dijo que “los próximos 18 meses van a ser probablemente los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. Los confiados alcanzan un 27,3% frente a un 69,2% que no creen que eso sea así. 44,5% de los votantes de Milei sigue apostando al gobierno y confía en poder ver al país salir adelante en el corto plazo, aunque un 44,3% ya se ha desesperanzado y no confía en tal premisa. Otro tema sensible que tocó el ministro de Economía es que “la gente está mejor que en 2023”; el número es similar al anterior: 27,2% le cree “mucho o bastante” y un 68,5% le cree “poco o nada”. De acuerdo con los datos recogidos entre abril y mayo por Trespuntozero para Alaska Discurso y Estrategia, el 55,4% de los encuestados sostiene que sus expectativas económicas empeoraron en el último mes, mientras solo el 21,9% dice que mejoraron. Encuesta: las fórmulas presidenciales que mejor representan al oficialismo y al peronismo rumbo a 2027 En simultáneo, el 63,6% responsabiliza al gobierno de Javier Milei de la situación económica. Los gobiernos de Cristina Kirchner y Alberto Fernández suman apenas el 28,9% de las menciones. La narrativa de la herencia recibida, que contribuyó con el sostenimiento del gobierno durante los primeros dos años, ya no funciona como escudo: la sociedad imputa el deterioro presente a quienes gobiernan hoy. La pérdida de confianza y de expectativas en el gobierno son un hecho. La confiabilidad en las declaraciones públicas del presidente, como las del ministro de Economía, cada vez son recibidas con mayor apatía por la sociedad, e incluso por sus votantes. En ese contexto, el gobierno trata de mantenerse en un eje político-económico sin mayores sobresaltos, pero irrumpen temas como el de Adorni o la interna libertaria, que desajustan aún más el esquema. Los dos pilares de apoyo del gobierno supieron ser la expectativa de un beneficio futuro y la transferencia de la responsabilidad a gobiernos anteriores. Esas dos premisas parecen estar agotadas. Recuperar la iniciativa política requerirá no solo mejoras macroeconómicas concretas, sino reconstruir desde cero la credibilidad de sus principales portavoces y revertir una imputación de responsabilidad que ya apunta directamente a la gestión actual. RG