NoticiaEl sangrado puede indicar la presencia o el riesgo de desarrollar una enfermedad periodontal. Foto: iStockANALISTA SEO02.06.2026 12:52 Actualizado: 02.06.2026 12:52
El sangrado de las encías puede indicar la presencia o el riesgo de desarrollar una enfermedad periodontal.De acuerdo con la información oficial de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, publicada en MedlinePlus, la causa principal de este síntoma es la acumulación de placa bacteriana en la línea de la encía, un factor que desencadena la inflamación conocida como gingivitis. LEA TAMBIÉN Según Mayo Clinic, si no se trata adecuadamente, esta condición puede progresar hacia la periodontitis, afectando de forma avanzada los tejidos de soporte y el hueso mandibular.Los expertos señalan que el sangrado persistente también puede ser indicativo de afecciones médicas subyacentes más graves, por lo que se recomienda mantener una higiene oral rigurosa y acudir a revisiones periódicas.Al no lavar las encías de manera correcta se pueden inflamar. Foto:iStockCausas del sangrado de encíasLa acumulación de placa bacteriana que no se retira a tiempo tiende a endurecerse hasta convertirse en sarro, lo que incrementa la irritación y el sangrado en la cavidad oral.No obstante, existen otras causas directas e indirectas que pueden originar o agravar esta condición:Trastornos de la salud general: Presencia de trastornos hemorrágicos, leucemia (un tipo de cáncer en la sangre) o deficiencias vitamínicas, específicamente de vitamina C (escorbuto) y vitamina K.Prácticas de higiene inadecuadas: Cepillarse los dientes con excesiva fuerza o realizar un mal uso del hilo dental.Factores hormonales y tratamientos: Cambios hormonales experimentados durante el periodo de embarazo.Uso de dispositivos y medicamentos: Prótesis u otros aparatos dentales mal ajustados, así como el consumo de medicamentos anticoagulantes.Infecciones: Procesos infecciosos localizados tanto en los dientes como en el tejido de las encías.Visitar al dentista reduce en 81% el riesgo de enfermedad periodontal. Foto:iStockRecomendaciones para el cuidado y la prevenciónEl manejo inicial y la prevención de la acumulación de placa dependen de los hábitos diarios. Los consejos para el cuidado personal incluyen:Higiene diaria: Cepillar los dientes con suavidad utilizando un cepillo de cerdas suaves al menos dos veces al día (preferiblemente después de cada comida) y emplear hilo dental con la misma frecuencia para evitar la formación de sarro.Consultas profesionales: Visitar al odontólogo como mínimo cada seis meses para limpiezas profesionales orientadas a remover la placa y el sarro de difícil acceso.Uso de enjuagues específicos: Utilizar enjuagues bucales diseñados para tratar la inflamación o soluciones recomendadas por el dentista, tales como agua salada o agua oxigenada diluida, prestando atención a si contienen alcohol.Alimentación y hábitos: Seguir una dieta saludable y balanceada, reduciendo el consumo de carbohidratos y evitando los refrigerios entre comidas.Asimismo, eliminar el consumo de tabaco, ya que este agrava el sangrado y puede ocultar otros problemas.Para controlar un episodio de sangrado inmediato, se sugiere aplicar presión directa sobre la zona afectada con una gasa humedecida en agua helada.Por otra parte, se aconseja no suspender ni modificar la toma de medicamentos recetados sin consultar previamente al médico, y evitar el uso de ácido acetilsalicílico (aspirina) a menos que haya sido indicado por un profesional de la salud.Mejorar la higiene bucal podría prevenir accidentes cerebrovasculares, según expertos. Foto:iStock¿Cuándo consultar un profesional médico?Es fundamental identificar los escenarios en los cuales el sangrado de encías requiere atención médica especializada.Se debe acudir al dentista si el sangrado presenta características graves o prolongadas (crónicas), si la hemorragia persiste a pesar de haber seguido los tratamientos sugeridos, o si viene acompañado de otros síntomas inexplicables.Durante la evaluación en el consultorio, el odontólogo examina los dientes y las encías, recopila información sobre los hábitos de higiene, la alimentación y el historial farmacológico del paciente.En caso de ser necesario, se pueden ordenar exámenes complementarios que incluyen estudios sanguíneos, como el conteo sanguíneo completo (CSC) o fórmula leucocitaria, y radiografías de los dientes y de la mandíbula para determinar el origen exacto del problema. LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














