Estudiantes y padres de familia de la zona de los exbolsones ingresan al punto de encuentro en Pasamono entre vallas de honor y banderas salvadoreñas (Cortesía Secretaría de Prensa).El viento de la mañana en el norte de Morazán sopló con una frescura que limpia el ambiente, pero este martes 2 de junio trajo consigo algo más: un eco de risas infantiles y el inconfundible crujir de banderas ondeando al cielo. En el punto fronterizo de Pasamono, en el distrito de Perquín, Morazán Norte, la rutina no era un protocolo habitual; fue el reencuentro de un país con sus hijos más distantes.Una veintena de niños y jóvenes salvadoreños con doble nacionalidad, residentes en el área conocida como los exbolsones, comenzaron a llegar desde tempranas horas. Caminaban del brazo de sus padres, algunos tras recorrer senderos de tierra fina, pero todos portando con un entusiasmo contagioso el azul y blanco de la bandera salvadoreña. En sus rostros no había cansancio, sino el orgullo visible de reafirmar sus raíces y el fuerte vínculo que los une a una patria que hoy cruzó la frontera para buscarlos.PUBLICIDADLa jornada cobró un dinamismo especial con la llegada de la ministra de Educación, la Capitán y Doctora Karla Trigueros, quien lideró personalmente el despliegue logístico en la zona. La titular de Educación llegó al caserío Rancho Quemado y al punto de Pasamono con una meta clara: demostrar que la distancia geográfica ya no es un obstáculo para recibir una educación digna.“No importa lo lejos que estén, el Gobierno llevará los paquetes”, se escuchó decir entre el equipo técnico mientras se organizaban las entregas de varios paquetes escolares destinados a esta población estudiantil fronteriza. La ministra Trigueros, con su característica disciplina y cercanía, conversó con las madres de familia y entregó en mano propia los recursos a los niños, quienes agradecían el gesto levantando sus estandartes nacionales. Para estas comunidades de los exbolsones (como Nahuaterique), cada cuaderno entregado representa un puente sólido que los conecta directamente con el desarrollo de El Salvador.PUBLICIDADLa ministra Karla Trigueros comparte con los niños de Rancho Quemado y Pasamono durante la masiva jornada de entrega de útiles y uniformes (Cortesía Secretaría de Prensa).El verdadero brillo en los ojos de los estudiantes apareció al momento de abrir los paquetes. Lejos de ser una entrega simbólica o de insumos básicos, el Ministerio de Educación ha diseñado un equipamiento integral adaptado a las necesidades pedagógicas actuales de cada nivel educativo, asegurando que ningún alumno se quede atrás en su año lectivo.El kit escolar entregado recientemente destaca por contener los siguientes elementos esenciales:Útiles de alta calidad: Cuadernos de diferentes tipos (rayados, cuadriculados y de dibujo) adaptados para el uso diario de las asignaturas básicas, lápices, borradores, sacapuntas y cajas de colores para fomentar la creatividad.Herramientas geométricas y de escritura: Reglas, transportadores y bolígrafos esenciales para las clases de matemáticas y ciencias.Higiene y protección: Pegamento, tijeras de punta redonda para los más pequeños y mochilas ergonómicas de alta resistencia para transportar el material de forma cómoda y segura.Zapatos y uniformes: Adicionalmente, el programa integral contempla la dotación de calzado escolar y telas o uniformes confeccionados para garantizar que los estudiantes asistan a sus aulas con total dignidad.Útiles, calzado y uniformes de alta calidad: el equipamiento integral que reciben los estudiantes en la frontera de Morazán Norte (Cortesía Secretaría de Prensa).Las entregas en los últimos días no han sido un hecho aislado. El despliegue en la zona de Pasamono y el caserío Rancho Quemado forma parte de un esfuerzo continuo por saldar una deuda histórica. En esta reciente jornada, las autoridades escolares se adentraron en el territorio fronterizo para asegurar que el beneficio llegue directamente a los hogares más alejados. Cada familia que se acercó al punto de encuentro se llevó no solo la promesa de un año escolar cubierto, sino también la certeza de que sus hijos, quienes diariamente sortean las complejidades de la doble nacionalidad están plenamente integrados al sistema educativo salvadoreño.PUBLICIDAD
Banderas al viento en la frontera: El Salvador dota de útiles escolares a niños con doble nacionalidad
Con las mochilas al hombro y la bandera de El Salvador en alto, cientos de familias de los exbolsones rompieron la rutina de la frontera en Perquín, Morazán Norte









