Si no quieres caldo, dos tazas. Es la historia de Iván (nombre supuesto) y vecino de Barcelona que después de ser víctima de una estafa del amor con un engaño que le costó 243.000 euros, volvió a caer en una trampa idéntica al estafarle más de 38.000 euros una empresa que le prometió, también por Internet, recuperar el dinero perdido.La víctima de estas dos estafas casi seguidas es un pensionista de 49 años con una discapacidad psíquica del 54% y una incapacidad absoluta (no puede trabajar) desde 2014. En 2019, cuenta Iván, “como parte del proceso de mi terapia con mi psicóloga del hospital y con el objetivo de mejorar mi estado, esa profesional me recomendó ampliar mi radio de relaciones”.Iván pasaba por un mal momento; como terapia le animaron a ampliar su círculo de relaciones y así fue como cayó en la trampaLo más fácil y rápido, pensó Iván, era buscar esas nuevas amistades o, por qué no, una pareja en Internet. Y encontró -él estuvo convencido durante meses- lo que buscaba. En ese mundo virtual conoció a una mujer que le robó el corazón. Pero todo era una estafa más del amor, que daba en la diana al encontrar a la víctima propicia; un hombre que no pasaba por su mejor momento.En un portal de búsqueda de pareja, Iván conoció a una mujer con pasaporte belga, llamada Prisca, que le dijo vivía de forma temporal en Costa de Marfil. Comenzaron así los contactos por internet, cada vez más seguidos y confiados. Esto duró meses y las conexiones eran diarias, recuerda. Conoció en un portal de parejas a una mujer llamada Prisca, con pasaporte belga y residencia en Costa de MarfilY como en todas estas estafas del amor, cuando ese hombre estaba plenamente convencido de haber encontrado a su media naranja, esa mujer empezó a pedirle dinero.¿La excusa? Una muy manida en estos engaños. Prisca necesitaba ese dinero para desbloquear una herencia de su padre, muerto en 2017. Tenía que pagar unos tributos y para dar credibilidad a su historia la mujer el envió a Iván toda la documentación del testamento de su padre, fotocopia de su pasaporte, la carta de reconocimiento de la deuda y el compromiso de devolverle ese dinero una vez cobrara la herencia.Iván cayó en la trampa y empezó a enviar dinero a su enamorada, que además le prometió que iría a verle a Barcelona, para conocerse en persona, una vez solventara esos trámites y cobrara el dinero de la herencia. ¿La excusa para el engaño? Desbloquear una herencia para que esa mujer pudiera viajar a Barcelona y reunirse con IvánPara dar mayor credibilidad al engaño, Prisca le pasó a Iván los contactos del que le dijo era su abogado y de otro hombre, el director del banco donde estaba el dinero de su padre. Los estafadores lo tienen todo muy bien estudiado y no dan un paso en falso.Todo parecía en orden, así que la víctima de esta estafa empezó a transferir dinero a Prisca. Hasta un total de 243.009,75 euros. Todo está documentado y consta en la denuncia que Iván presentó a los Mossos al dejar de dar señales, de un día para otro, esa mujer. Fue entonces -estos hechos se remontan a 2019- cuando este hombre asumió que había sido víctima de una trabajada estafa del amor, que no vio venir. Nada diferente a lo que les pasa a otras muchas víctimas de estos engaños.La investigación de Mossos no dio frutos y el hombre decidió entonces acudir a una empresa, también en Internet, que prometía solucionar este tipo de estafas La investigación de Mossos avanzó poco, recuerda Iván. Al haberse cometido la estafa en Costa de Marfil, resultó muy complicado llegar al origen del delito. Así que este vecino de Barcelona, añade, dio por hecho de que iba a ser prácticamente imposible recuperar ese dinero por vía judicial o policial.Los Mossos alertan, con este cartel, de otra estafa muy extendida con la excusa del amor; el engaño del falso militar Mossos d'EsquadraEsa desesperación le llevó a explorar otra vía. En Internet descubrió un portal “se llamaba Stopestafas”, afirma, que prometía recuperar cantidades obtenidas con engaños en ese mundo virtual. Todo tenía apariencia “de ser muy legal”, añade Iván. En esa web se afirmaba que su trabajo estaba avalado por la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Comisión Nacional de Valores (CNMV) o la misma Agencia Tributaria.Además, en ese portal se advertía de la existencia “chiringuitos financieros de los que no te podías fiar para recuperar dinero estafado”, indica Iván. Otra vez, todo muy bien estudiado y presentado.Un portal con apariencia de legal y que decía estar avalado por Policía Nacional, Guardia Civil y la Agencia TributariaPero hay más. Según la nueva denuncia presentada ahora por Juan ante Mossos -después de que ese portal le haya estafado otros 38.000 euros- en esa web se informaba que ese portal estaba dirigido por un subinspector de la Udyco, llamado Juan. Se facilitaba el nombre entero de ese supuesto mando policial, su cargo en Alicante y se facilitaba un correo electrónico.Durante los últimos seis años Iván ha ido entregando cantidades económicas a esa empresa (hasta sumar esos 38.000 euros), que le aseguró desde el primer día haber encontrado el rastro de la estafa del amor y que iban a devolverle todo el dinero perdido.Iván les creyó, convencido otra vez de que todo era verdad, pero todo estalló hace unos meses cuando “ese portal ha desaparecido de Internet y nadie responde ya a los teléfonos y correos electrónicos con los que he contactado todo este tiempo”.La esperanza de Iván, para recuperar la última cantidad estafada, está ahora puesta en esa denuncia que acaba de presentar ante los Mossos, que confirman el inicio de una investigación.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 2000. Fue corresponsal en LLeida y Pirineos. Actualmente adscrito a la sección Sociedad. Autor del libro 'Acoso escolar' (RD Editores)
Pierde 243.000 euros en una estafa del amor y le quitan otros 38.000 al intentar recuperarlos
Un vecino de Barcelona denuncia haber sido víctima de dos engaños seguidos en portales de Internet
Pensionista de Barcelona perdió 243.000€ en romance scam y 38.000€ en falsa agencia de recupero. Doble social engineering en cascada: dating platform → fake credentials policiales → recovery scam. Critical governance: risk detection en marketplace online para fraud prevention.









