Lo que comenzó como un patrullaje preventivo de rutina en el barrio de Villa Devoto terminó en un enfrentamiento armado que costó la vida de un agente policial y de su fiel compañero canino, y convirtió a la noche del 2 de junio de 1983 en una fecha grabada en la historia policial argentina como el origen de un mito de lealtad animal que redefinió los vínculos entre humanos y caninos. Aun así, la resolución del crimen y la repercusión social del suceso transformaron la percepción colectiva de los animales de servicio, dando origen a la instauración del Día Nacional del Perro. Al nacer el 4 de abril de 1975 en la Ciudad de Buenos Aires, Chonino, un ovejero alemán, quedó destinado desde temprana edad a una vida ligada al servicio público. Durante diciembre de 1977, luego de superar rigurosas pruebas de aptitud física y psíquica, fue seleccionado e incorporado a la División Perros de la Policía Federal Argentina. No existen registros sobre su procedencia antes de ingresar a la institución, ni precisiones documentales sobre el motivo de su bautismo. Al respecto, Juan Carlos Sibert, hermano del suboficial Luis Sibert, sugirió que la designación de "Chonino" fue obra de algún agente policial que interactuó con el cachorro antes de que se iniciara.