Bad Bunny está convirtiendo Madrid en Puerto Rico gracias su residencia de 10 días, con tres horas de concierto en cada una de sus noches noches en el Estadio Riyadh Air Metropolitano."¿Quién recuerda la última vez que yo estuve aquí? La verdad que ha pasado tanto tiempo que se me había olvidado que había tanta gente aquí en Madrid. Necesito que me recuerden cómo era Madrid", saludaba el artista nada más comenzar el primero de ellos, que tuvo lugar este sábado en el soliseo atlético.La distancia entre Puerto Rico y Madrid es más cortaque nunca. El sapo concho -una especie endémica de Puerto Rico- , 'La Casita', inspirada en un edificio real que esta ubicado en la ciudad de Humacao, o la vestimenta del guitarrista -que luce una 'pava', un sombrero típico puertorriqueño mientras toca Entre dos aguas de Paco de Lucía. Todo es un constante homenaje y viaje a la isla del artista. "¿Quién se quiere venir conmigo a PR?", pregunta el artista ante un público entregado.El que no se fue, sino que llegó, fue el mismísimo Michael Jordan, del que el artista es gran admirador. La estrella de baloncesto fue captado saliendo del hotel Mandarin Oriental Ritz, donde se alojaba, para desplazarse hacia el estadio del Atlético. Sonriente, y vestido con camiseta básica de manga corta en color blanco y pantalón de estampado camuflaje en tonos beige, el exdeportista abandonaba su hotel para subirse a un vehículo que le trasladaba al Riyadh Air Metropolitano, en unas imágenes que se han hecho virales en las redes.Además, el exdeportista se ha dejado ver estos días en diferentes puntos de la ciudad. Uno de ellos, el restaurante Ramses, en la Plaza de la Independencia, hasta donde acudió para almorzar junto a su séquito.También se le vio en La Bistroteca, donde, tal y como destaca la empresa cárnica Discarlux, se comió "una de las mejores burgers que ha probado en su vida".