Podemos Andalucía, que irrumpió en 2015 en el Parlamento andaluz con 590.000 votos y 15 diputados convirtiéndose en la tercera formación de la Cámara, es desde la noche del lunes un partido descabezado. La coordinadora general, Raquel Martínez, presentó su dimisión ante el máximo órgano de decisión del partido, el Consejo Ciudadano Andaluz, tras los comicios del pasado 17 de mayo, en los que los morados, que concurrían dentro de la coalición Por Andalucía, no lograron representación.

Martínez sigue los pasos de su número dos, el exdiputado por Córdoba José Manuel Gómez Jurado, que también anunció su retirada meses atrás, adelantando que no iría en las listas electorales y dejaba la primera línea política. La carta de renuncia de la líder de Podemos Andalucía no lo menciona explícitamente, pero tanto ella como Gómez Jurado han mantenido un durísimo pulso con la dirección estatal del partido, pilotada por Ione Belarra, por discrepancias en torno a la coalición Por Andalucía, de la que formaban parte desde las elecciones de 2022.

La líder de Podemos Andalucía se posicionó abiertamente a favor de continuar dentro de ese proyecto político, junto a otras seis formaciones (entre ellas IU y Sumar), pero la dirección nacional mantuvo sus recelos hasta una semana antes de la campaña electoral.